Imparte clases de matemáticas a jóvenes no videntes

Ibarra. Para Angelita Quintana es un gran honor y le llena de mucha felicidad el impartir clases de matemáticas a personas con discapacidad visual. Al momento está trabajando en la creación de un álgebra en braille.

Motivación. Ella es docente hace 28 años, pero como voluntaria en el Centro de Educación Popular Especial de Imbabura (CEPE) lleva siete años, su motivación para ingresar a este centro fue impartir sus conocimientos a personas con discapacidad visual.

Dijo que ella acudió un día sábado a este espacio y vio el gran interés que estas personas tienen en aprender.

“No es como los niños videntes que a veces no les interesa mucho recibir clases, pero mis alumnos que no tienen visión son muy atentos y quieren seguir aprendiendo cada vez más”, aseguró Angelita.

Claro que no fue muy fácil adaptarse, pero ella le puso muchas ganas, así que decidió ingresar a estudiar braille para poder dictar clases de matemáticas en este centro.

Acotó que para preparar sus clases es importante primero ponerse en los zapatos de estas personas.

En el CEPE se apoya a niños, jóvenes y adultos no videntes que asisten a las escuelas regulares. “Por más que una quiera ayudar no se puede debido al exceso de alumnos, no estoy de acuerdo que tengan algún impedimento para aprender estén completamente incluidos en el sistema educativo, debe existir centros que los apoyen”, dijo Quintana.

Enseñanza. Agregó que tomando en cuenta la dificultad de enseñanza para matemáticas y física, ha tenido que ingeniarse para compartir sus clases, enfatizó que lo más difícil es cuando los chicos han perdido la visión desde su nacimiento ya que no tienen noción de cómo son las cosas, refiriéndonos a la figura de un número, una nube, montaña, entre otras.

Ha trabajado con 15 personas no videntes, que poseen discapacidad intelectual y problemas de aprendizaje. Para la enseñanza, dijo que la creatividad es muy importante hace que aprendan los números en relieve.

“Ellos tienen otra numerología en braille, que es muy diferente a la nuestra, como el lenguaje de los números es universal todo resultado va a ser igual”.

Acotó que lamentablemente en el país no existe la caja aritmética que consta en un tablero dividido como un plano cartesiano que contiene fichas numéricas y de letras.

Tiene un importante proyecto que se trata de la creación de un álgebra para no videntes que será impresa en braille y que también abarca gráficos.

Uno de sus otros planes es realizar un pequeño libro en la técnica pop up que se trata de presentar imágenes en relieve, de esta manera sus estudiantes puedan aprender sobre las figuras geométricas, pirámides, cilindros, entre otros.

“Me gusta ser parte de este proyecto y ayudar a esta personas ya que a pesar de su limitaciones ponen de parte para cada día aprender más.

En el país no existe el apoyo y los materiales necesario para el aprendizaje de personas con discapacidad visual”.

Para finalizar socializó que sus alumnos son muy inteligentes y captan las cosas de manera inmediata.

A pesar que al principio fue un poco complicado el brindar estas clases, poco a poco se fue convirtiendo en algo que le llenó de orgullo a la docente.