17-11-2019 | 09:58
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Imbabura reserva lugar a su Virgen del Quinche

Casil mil personas llegaron al centro de Atuntaqui para participar de la peregrinación de la Virgen de El Quinche, actividad central de la agenda de fiestas.

Ibarra. La Virgen del Cisne tiene su histórico santuario en la parroquia de El Quinche, en la provincia de Pichincha, a donde miles de devotos acuden cada año, para venerar su imagen luego de una caminata de varios de kilómetros.

Aunque este sitio es la casa oficial de la Santa Madre de Dios, su figura también es muy querida en Ibarra, ciudad que le edificó su propio templo, hace 37 años, gracias al pedido y colaboración de los comerciantes del mercado Amazonas.

Es así que frente al parque Germán Grijalva se levanta la iglesia de Nuestra Señora del Quinche.


Peregrinación. Si Pichincha celebra cada año su romería con miles de feligreses en las carreteras, Imbabura tiene su propia peregrinación. Desde hace 11 años, miles de devotos caminan junto a la “Vigencita” -como la llaman- como agradecimiento por los milagros recibidos o en señal de penitencia.

Tradición. Gerardo Flores, párroco de la iglesia de El Quinche en la Ciudad Blanca, señaló que son 11 años los que los católicos y católicas caminan junto a la imagen desde Santo Domingo de Atuntaqui hasta el centro Ibarra.

“Se trata de un amor único a la madre de Jesús que aquí en Imbabura tiene muchos testimonios de milagros cumplidos”, indicó Flores.

El cariño por la imagen tiene también relación con la facilidad de llegar al templo y por su ubicación estratégica ya que cerca a la iglesia pasan diferentes líneas de buses y está cerca a las terminales terrestres.


Fieles. Desde las 11:00 de ayer sábado cientos de personas ya poblaron la calle desde donde se inició la larga caminata. El sol acompañó el trayecto, en el cual eran visibles la cantidad de paraguas que usaban los caminantes.

Entre padrenuestros y avemarías, hombres, mujeres, y jóvenes caminaban mirándose unos a otros, a la espera de intercambiar su hombro para cargar la pesada figura. Más atrás un grupo de adultos mayores iban con la mirada al piso en señal de reflexión.

Como cada año, la peregrinación comenzó en Atun-taqui, continuó por Natabuela, atravesó la Panamericana E35 hasta llegar a San Antonio de Ibarra, y continuó su descenso por Tanguarín, el Ejido de Caranqui, hasta finalizar en la iglesia de la Parroquia Nuestra Señora de El Quinche, lugar al cual llegaron pasadas las 18:00 del mismo día.

El evento culminó con una Eucaristía en honor a esta fiesta religiosa.

Historia. La propia imagen de Nuestra Señora de la Presentación del Quinche es una escultura en madera, tallada en el siglo XVI por Don Diego de Robles, extraordinario artista al que se deben otras imágenes de María de gran popularidad y veneración.

Según antiguos testimonios, la Virgen se apareció a los indígenas en una cueva prometiéndoles librarlos de los osos que devoraban a los niños.

Existen variedad de cantos que se entonan en honor de la Madre de Jesús, con textos en kichwa, jíbaro y castellano.

Muchos de estos datan desde hace cuatro siglos, según el detalla el sitio web catolicosdejavier.org.

La imagen fue coronada en 1943 y su fiesta se la celebran cada 21 de noviembre. El templo actual en Pi-chincha fue declarado como Santuario en 1985.