09-02-2019 | 14:55

Desafío para la nueva autoridad del Gobierno Provincial

Ejecutar obras en cuencas y micro cuencas; fomentar actividad agropecuaria son las principales competencias de los GAD provinciales.

Ibarra. La deuda social aún está pendiente en las zonas rurales de la provincia de Imbabura. Los problemas en la vialidad y la falta de servicios básicos lo confirma.

Aunque la mayoría de los caminos son empedrados, no es suficiente para que el transporte ingrese con frecuencia.

Este es el caso de los moradores de Angochagua, que caminan un kilómetro y medio hasta la vía asfaltada para tomar el bus e ir a Ibarra.

Solucionar estos problemas es uno de los grandes desafíos para la nueva autoridad que estará al frente del Gobierno Provincial.

El ingreso a esta parroquia rural del cantón es empedrado, donde solo por ciertas partes hay cunetas y la hierva crece en medio de la carretera.

Sin embargo, la preocupación más grande de los habitantes es la falta de alumbrado público, comentan que por las noches es un peligro caminar por esta vía para ingresar a Angochagua.

María Filomena Tito tiene 90 años de edad y camina con el apoyo de su bastón hacia la panamericana, durante casi media hora. Para ella es cansado pero no tiene otra opción, aunque hay un bus que ingresa cerca de las 06:00 y en la tarde, pero decide salir a las 09:30.

Producción. En el transcurso del camino también está Manuel Farinango, asegura que la vía “está bien dañada, no hay luz, no se acuerdan de nosotros”, dice. Además, menciona que sería mejor si el ingreso a la parroquia es asfaltado y hace una comparación con la carretera de Ibarra-Zuleta.

La mayoría de los habitantes se dedica a la agricultura, pero los productos son para consumo propio, es decir, no sacan al mercado.

Ese es el caso de Manuel, que comenta que siembra trigo, haba y papa para sus comidas diarias, pero a veces los vecinos se acercan a comprar algunos de sus productos.

Gilberto Colimba recuerda que hubo un proyecto para asfaltar la vía, pero aún no se hace realidad. “Sería magnífico si se concreta porque con una carretera pésima no se tiene transporte”, señala.

La gente de este sector se ha acostumbrado a caminar, pues más adelante se encuentra José Cartagena, presidente de la comunidad La Magdalena.

Cuenta que algunos problemas son la falta del sistema de riego, la carretera, “estamos por hacer una solicitud para que nos ayuden con una máquina para poder limpiar los filos de las carreteras”.

José recuerda también que la vía estaba en pésimo estado, “ha avanzado con el empedrado y ya hay accesibilidad a los domicilios con vehículos”.

Pero según el presidente de esta comunidad, falta el mantenimiento, “hace años que ya se hizo el empedrado pero está empezando a deteriorarse”, dice.

El sistema de riesgo también es otro servicio que hace falta en este sector rural de la provincia.

José asegura que es un anhelo contar con este sistema, “está el proyecto pesillo Imbabura que ya viene desde hace muchos años, ojalá se pueda cristalizar algún rato”.

También manifiesta que no existe una producción grande para sacar los productos al mercado y uno de los principales inconvenientes es el riego.