21-12-2019 | 13:50
(I)

Con actividades buscan rescatar la cultura indígena

“Mantener la esencia, es prevalecer nuestra cultura y tradición, por lo que hay que estar orgullosos de quienes somos” Blanca Túqueres.

Ibarra. Blanca Túqueres es una joven de 27 años de edad que nació en la parroquia de la Esperanza, en el bello sector de Rumipamba. Es la séptima hija de ocho hermanos. Ella como el resto de los miembros de su comunidad destacan la importancia del rescate de su identidad para la sociedad.

La Cultura Quichua Karanqui comprende la Sierra Norte, de la provincia de Imbabura, llegando al cantón de Ibarra, en las parroquias La Esperanza, Angochahua, Caranqui y San Antonio; Antonio Ante, parroquia Andrade Marín; Otavalo, parroquia San Juan de Ilumán y Pimampiro, parroquias Mariano Acosta y San Francisco de Sigsipamba. Actualmente cuentan con aproximadamente 15 mil habitantes, organizados en 49 comunidades según el registro oficial de la CONAIE.

Tradición. Blanca desde muy pequeña recuerda la tradición de su pueblo, entre ellas el Inti Raymi, una fiesta que se celebra en homenaje al Dios Sol.

“Estas fiestas lo realizan todas las comunidades, sin embargo, cada una de ellas tiene su estilo y su manera de llevar cada celebración, que va acompañado de platos típicos, representaciones artísticas, grupo de música en donde se destaca la guitarra y el violín en manos de los hombres, mientras que las mujeres dan el toque de alegría con sus rimas que son cantadas a viva voz”, cuenta Blanca.

Más actividades. En otras comunidades como en San Clemente manejan el calendario solar en la agricultura, en donde las personas siembran y cosechan, dependiendo de este almanaque. De igual manera cuando existen fechas como una boda, hay tradiciones que son heredadas.

Rescate de la vestimenta. Gracias a la influencia de la tecnología y a las tendencias en moda que se difunden en redes sociales, las mujeres ya no utilizan el traje tradicional, sin embargo esto ya depende de la enseñanza y de los valores que cada familia inculca a sus hijos, nos confesó Blanca. La importancia de la vestimenta indígena radica en lo que representa y no es nada más que la belleza femenina. Su ropa consiste en llevar una falta plisada o centro, una camisa bordada a mano de muchos colores que representa la vida, la elegancia, y la originalidad de los pueblos, mientras que las manillas son muestra de la fuerza de sus manos de las mujeres. Pero no todo es color de rosa.

Uno de los problemas que surge en los jóvenes de hoy en día en las comunidades es adaptarse a la sociedad y a los ambientes, porque las personas no valoran la cultura, y ante eso son discriminados.

“Ya existe ropa tradicional pero con detalles y colores combinados que se adaptan al cuerpo y son más personalizados, esto llama mucho la atención, es como una estrategia, porque si nos ponemos a pensar una mujer sin su vestimenta deja de ser indígena”, aseguró.

Rescate de su idioma. La lengua originaria es la Kichwa Karanqui un idioma que varía en todas las comunidades, en la parroquia de la Esperanza los niños que vienen de padres indígenas aprenden kichwa desde pequeños, pues en la escuela aprenden español e inglés. Algunos no pueden hablar pero entienden.

Por esta razón las instituciones educativas tratan de recuperar su lengua a través de actividades, como la Navidad, en donde un grupo de niños se preparan para cantar villancicos en kichwa, incentivados por sus maestros.

Turismo. Existen casas turísticas, cascadas escondidas, en donde la gente puede conocer estas actividades para fortalecer la cultura y la economía. El turismo comunitario es la fortaleza del sector rural, en donde las personas experimentan la vivencia dentro de la comunidad, conociendo sus tradiciones y cultura.

Gastronomía. Hay una variedad de platillos, entre los más tradicionales están: el cuy y el borrego asado, las papas con berro, choclo con queso, caldo de gallina y la fritada que provienen desde la tierra y de los animales que tienen en las comunidades.

Las Ferias de comidas, es un buen lugar para exhibir todos los platos típicos de cada localidad, por esta razón la gente realiza actividades en el parque central de cada zona, lo que genera también turismo.

De igual forma se exponen diferentes prendas con bordados hechos a mano y artesanías realizadas de cuero y madera que dan a conocer la importancia de la cultura y la creatividad de toda la comunidad.

“Estos emprendimientos como el bordado son conocidos internacionalmente, que incluso varios turistas extranjeros se sorprenden cuando ven estas prendas”, dijo Blanca. Las blusas bordadas se encuentran entre los 90 a 100 dólares, dependiendo el diseño.