Imbabura, tierra de emprendedores

totoraIBARRA. Con sus hábiles manos no solo dan forma a los materiales que emplean para trabajar, también se forjan un futuro mejor en su tierra, junto a su familia.
De manera creativa logran una fuente de trabajo con la que no solo llevan el pan de cada día a sus hogares; también educan a sus hijos y logran salir adelante.

 

San Rafael. Para muchos es conocido el nombre de Totora Sisa, una empresa comunitaria que nació en 2004 para diversificar los productos elaborados a base de totora.
Desde artesanías pequeñas hasta muebles para el hogar se encuentra en el lugar ubicado en uno de los espacios de la Junta Parroquial de San Rafael, en Otavalo. Con ayuda de la empresa privada y de autoridades de la parroquia lograron capacitación con expertos bolivianos, de quienes aprendieron el arte de dar forma a la totora, llegando inclusive a sobrepasar con diseños exclusivos.
20 familias son socias de la empresa y otras 20 son capacitadas.  Totora Sisa forma parte de varios paquetes turísticos a nivel nacional.
En Huaycopungo Rosa Elena Perugachi se dedica a dar forma a la totora, no integra la empresa Totora Sisa; desde que tenía 8 años de edad  se dedica a este arte, ahora tiene 43 años. Vende esteras en Santo Domingo y Guayaquil.
Tiene tres hijas a las que les ha apoyado con los estudios. “La totora es trabajo”, manifestó Rosa Elena. Su hija Maritza Caiza afirma que, aunque es un trabajo duro, porque deben cargar bultos pesados de totora, el resultado es satisfactorio y una buena fuente de trabajo.

sombreros
La tierra de los sombreros.  Sombreros, en las veredas, en los tejados, en las casas; prácticamente todos los alrededores de Ilumán, parroquia ubicada en Otavalo, dan la bienvenida a los visitantes.
Hace 23 años Luis Bolaños trabaja haciendo sombreros; diariamente da forma a 200. Rocío Orbe es propietaria de un taller de sombreros. Dice que lo que más se vende es el sombrero típico, que lo compran los adultos indígenas, porque los adolescentes prácticamente no usan la vestimenta tradicional. ‘Con tal que nos salga para la comidita y no nos falte para los guaguas no hace falta salir de la parroquia”, enfatizó. 

cosen
‘Cosen’ su futuro.  Salinas no solo es ferrocarril. La Asociación Comunitaria de Desarrollo Integral Palenque está conformada por once socios, con la visión de tener su propia empresa de pantalones jean. Confeccionan todo tipo de prendas, trajes de danza de la zona. También elaboran bolsos, artesanías que se venden en las tiendas del ferrocarril, a nivel nacional. Elsa Lastra dice que el objetivo principal es servir a la comunidad y tener una gran empresa textil. Para Norma Morales, esta oportunidad es magnífica porque antes trabajaba en Atuntaqui y tenía que dejarles a sus hijas en el pueblo. Ahora trabaja en la parroquia, junto a su familia y cuidando a sus cuatro hijas. “Confeccionamos todo lo que nos pidan”, comentó. El número celular  0985936524 está disponible para atender a los clientes que deseen alguna confección de las hábiles emprendedoras.

tradicion

Tradición.  Alicia Villalba no solo es una buena escritora, también es artesana. Hace 18 años crea figuras ancestrales de la cultura afrochoteña, en la comunidad de Carpuela.
Máscaras que evocan la tradición de afrodescendientes se encuentran en el local de Alicia, ubicado al ingreso de la comunidad.  
La joven es además autora de la revista ‘Pasado y Presente,  quiero ser libre’, que fue auspiciada por el Ministerio de Cultura y que llegó hasta Alemania. Escribió sobre la problemática de los afrodescendientes; piensa que el pasado del racismo aún está presente, pero que también el pueblo afro debe cambiar de mentalidad para tratar de superarse.

leche

Esfuerzo. De Carpuela, pasamos a Ibarra y llegamos a la comunidad de Zuleta, perteneciente a Angochagua, en donde José Elías Carlosama junto a otras siete personas conformó Minlla Pakari o Salir Adelante. La asociación se encarga de comprar leche a los campesinos de la zona, a quienes pagan un precio justo.  Con un crédito lograron adquirir un lugar propio para el acopio de leche y una enfriadora para el procesamiento, antes de venderla.
Minlla Pakari realiza el proceso del enfriamiento de la leche para comercializarlo con la hacienda Zuleta y Floralp. De los 20 litros diarios de leche con los que iniciaron hace cinco años, actualmente compran 280.
Los bordados nos esperaban en la Esperanza, donde en la mayoría de casas no falta el ingenio para crear sus propios diseños. Es el caso de Carmen Pupiales, que forma parte del proyecto de Artesanos del bordado y el cuero de La Esperanza y Angochagua, del que forman parte 90 personas. Carmen borda mantelería y vestimenta con sus creaciones. Considera que este arte es una bendición de Dios, con el que pudo educar a sus hijos para los que ha sido padre y madre.