Ibarra. Luego de que el 17 de abril del año pasado Imbabura fue designada o-ficialmente como Geopar-que, las acciones enfocadas a la nueva recalificación por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cien-cia y la Cultura (UNESCO) ya han empezado a ejecutarse. Será en agosto de 2022 cuando nuevamente la provincia se someterá a una rigurosa evaluación con la finalidad de mantener este reconocimiento mundial.

Trabajo en equipo. Carlos Merizalde, responsable del proyecto Geoparque Imbabura, comentó que no se trata de un solo proceso y que haber alcanzado la denominación no es suficiente.

“Nos ha enseñado a trabajar en equipo y sin egoísmos institucionales”, dijo.

Añadió que la denominación de Geoparque no solo es para mostrar lo bonito sino una gran oportunidad para demostrar la capacidad de conservar el patrimonio natural. Merizalde enfatizó que para lograrlo se debe trabajar con investigación y con datos “pero de forma articulada”.

Acciones. Entre las primeras acciones para la recalificación están los temas sobre riesgos y la articulación de actores locales, así como también el tema de la conservación de la laguna de Yahuarcocha.

“Esto sería una buena demostración de que se está trabajando como un Geoparque Mundial.

En el caso hipotético que no se logre la recuperación, que estoy seguro que no se dará, porque ya estamos trabajando varias instituciones en esto, seguramente será un punto negativo pe-ro tampoco es que nos quitarán la denominación”, dijo Merizalde quien enfatizó en el trabajo interinstitucional.

Producción. Otro de los puntos es el proyecto de geoproductos. A través de este trabajo de identificación con el geoparque se logra agregar valor a los productos locales e integrarlos a las rutas turísticas, ya que los visitantes cada vez más buscan consumir productos locales, artesanales y de comprobada calidad. Los productos con marca “Geoparque” se asocian con las formaciones geológicas y naturales típicas del territorio, así como con la flora y fauna.