Imbabura, la primera provincia del país que obtiene sello agrícola

Ibarra. Imbabura es la primera provincia en acceder al sello para Agricultura Familiar Campesina, AFC, que es un distintivo que garantiza el origen social de los productos agroalimentarios en los mercados.

Beneficios. Roberto Tocagón es uno de los beneficiarios, es agricultor de Caluquí, en Otavalo.

“Para mí es una herramienta más para garantizar mi producción y saber comercializar el producto en todas las ciudades, en las ferias y mercados de consumo familiar”.

Su trabajo empieza a las 04:00 y termina pasadas las 16:00; en tiempos de cosecha, hasta más tarde. Cultiva cereales, tubérculos, legumbres y también se dedica a la crianza de animales.

Roberto trabaja con su esposa y su hija en sus seis hectáreas de terreno, con distintos pisos altitudinales, desde 1 600 hasta 3 500 metros sobre el nivel del mar. Para la cosecha también le ayudan sus otros cinco hijos.

Toda su vida la dedica a la actividad productiva y es un líder semillerista, con 45 variedades de fréjol.

El comercio agrícola lo distribuye en Imbabura y Pichincha, con su labor ha ayudado a la preparación profesional de sus hijos.

“Este sello se colocará en cada uno de los productos, apegados a la seguridad alimentaria”, citó Tocagón.

Proceso. Paúl Barrera, director de Análisis y Articulación Intersectorial de AFC, precisó que para acceder a este sello se creó un registro, que es un instrumento al que acceden los agricultores.

El sello se puede utilizar en los productos de la AFC y los espacios de producción directa, en los de comercialización, en la documentación vinculada a los procesos de compra pública, en la compra corporativa (supermercados, exportación y otros), en material promocional de las organizaciones, en procesos de sensibilización y difusión de las acciones de los productores u organizaciones a favor de la soberanía alimentaria y en los establecimientos que se benefician de la AFC.

Los requisitos que se necesitan para el acceso se resumen en la fase de inscripción, para la que se capacitó a técnicos de las direcciones provinciales para que se acerquen a los productores y puedan asistirles en el llenado de formularios.

Luego viene la verificación que no debe durar más de 30 días.

El tercer paso es la fase del uso del sello que autoriza a los productores el derecho del uso del instintivo.

Finalidad. Los objetivos del sello AFC es visibilizar los aportes económicos, locales, ambientales, involucrar a los consumidores en el desarrollo rural sostenible, también se busca fortalecer a la AFC con políticas públicas de carácter social.

Uno de los aspectos importantes es que el productor comercializa de manera directa con el consumidor y no requiere de intermediarios.

El Director del MAG en Imbabura, Diego Pereira, dijo que son más de 20 000 las familias que se dedican a las actividades productivas agropecuarias en Imbabura.

En este momento se trabaja con 1 200 familias que integran las 17 ferias distribuidas en los seis cantones de la provincia. De los 1 200 productores, son 60 los que ya obtuvieron su sello para Agricultura Familiar Campesina, AFC, y se espera llegar este año con el distintivo a 600 y, para el año 2019 completar el beneficio a los 1 200 que integran las ferias solidarias.

Decenas de personas llegaron a la UTN, donde se instaló una feria y se realizó el evento de entrega del sello AFC a los productores.
Las personas acudieron a la feria que se desarrolló en la feria desarrollada en la Universidad Técnica del Norte.
El productor Roberto Tocagón (i), recibió el certificado del sello AFC de manos de Paúl Barrera, del Ministerio de Agricultura.