Imbabura: 311 planteles cuidan el hábitat natural

Ibarra. Promover, comprometer y fortalecer la cultura y conciencia ambiental en la comunidad educativa es uno de los ejes de acción del Ministerio de Educación (MinEduc). A través del proyecto denominado “Tierra de Niñas, Niños y Jóvenes para el Buen Vivir, TiNi” se involucra a los estudiantes a interesarse por el contacto con la naturaleza.

Estrategia nacional. El coordinador Zonal 1 de Educación, Diego Bucheli, comenta que este proyecto es una estrategia nacional de educación ambiental que representa una línea trasversal para la educación. “Creemos que desde el ambiente, desde la productividad, nosotros podemos generar desarrollo en la comunidad educativa”, comentó.

Resultados. A nivel nacional son aproximadamente 12 mil unidades educativas que tiene ya este proyecto. En Imbabura son 311 instituciones con 128 mil estudiantes inmersos en esta iniciativa. En la zona 1 son aproximadamente 428 mil estudiantes.

En los últimos meses con el programa “Tierra de Todos” se han presentado propuestas innovadoras con el objetivo de promover y fortalecer la cultura y conciencia ambiental en la comunidad educativa, mediante la integración y transversalización de un enfoque ambiental basado en valores, orientación ética, sentido altruista, innovación y calidad en todo el sistema educativo.

Todo esto con la finalidad de formar ciudadanos ambiental y socialmente responsables en la construcción de un país que se compromete con el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Intercambios. “Lo interesante de esto es que hacen intercambios comerciales a través del trueque y también donaciones a casas de adultos mayores. Por eso para nosotros representa una estrategia significativa porque la comunidad educativa está incidiendo en toda la sociedad”, explicó Bucheli y añadió que se seguirá manteniendo para el siguiente año.

En Zuleta. La docente Diana Rodríguez conjuntamente con Esther Fernández y Wilman Pilataxi son los encargados de este proyecto en la Unidad Educativa Zuleta de los estudiantes de 10mo, 8vo y 9no, respectivamente. Rodríguez dice que se han planteado como objetivo crear espacios productivos y recreativos. Es por eso que en el terreno que trabajan tienen dos áreas, la primera en donde encontramos hortalizas y verduras pero en la segunda área se está creando una parte recreativa “para dar vida al lugar y disfrutar de la naturaleza al ver las plantas ornamentales”, dice la docente mientras enseña el lugar en el que también se implementarán bancas, un pozo de agua y cerramientos, todo esto realizado con materiales reciclados.

Un logro. Una de las partes interesantes que Rodríguez comenta es que diversos estudios afirman que la zona no es apta para el cultivo de ciertas plantas comestibles, sin embargo, en el huerto de la institución se están cultivando algunas de ellas como lechuga, cebolla, tomate, habas, entre otras, “de esta forma también los estudiantes pueden hacer lo mismo en casa y obtener alimentos orgánicos”, señala.

Calentamiento global. La agricultura convencional emite el 15% del total de gases como consecuencia de la deforestación, mientras que la agricultura industrializada hace un gran consumo de energía. Por otro lado, el uso excesivo de fertilizantes químicos libera gran cantidad de N2O a la atmósfera, sin embargo, a través de la agricultura orgánica esto no sucede y se puede revertir.