¡Se quemó todo lo poco que tenían en su casa!

Antonio Ante. Mónica Ca-ñarejo lloraba desconsolada, mientras sus vecinos y familiares ayudaban a sacar sus pertenencias, las cuales en su mayoría quedaron reducidas a cenizas.

“Nosotros llegamos a esta casa hace dos días. Aún no teníamos ni luz ni agua, recién estábamos gestionando estos servicios. La noche del jueves salimos a dónde mi suegra y dejamos una veladora grande encima de la cómoda, la veladora quedó prendida. Al parecer se cayó y en cuestión de minutos se quemó todo”, dijo la madre de cinco hijos en medio de lágrimas.

“Se nos quemó completamente todo, me quedé sin nada… No entendemos cómo sucedió, ya que la vela era grande, no para caerse así fácilmente o quemarse de inmediato. Eso es algo que no entendemos”, dijo la ciudadana.

Este hecho se produjo pasadas las 22:00 del jueves entre las calles General Enríquez y Riofrío, en la parroquia de Andrade Marín, cantón Antonio Ante. Las personas que deseen ayudar a esta familia pueden comunicarse a los teléfonos 096 999 5697 / 098 622 3821.

Llegaron hace poco. “No-sotros vivíamos cerca al parque igualmente arrendando. Esta casa es de la abuelita de mi esposo. Estaba deshabitada y por eso nos estábamos pasando y acomodándonos. Pero ahora como usted ve nos quedamos en la calle, sin nada.

Pido a las personas de buena voluntad que por favor nos colaboren, con lo que puedan, no tenemos ropa, nuestros enseres se quemaron. Tratamos de salvar algo, pero fue imposible la parte de arriba de la vivienda ya se encontraba consumida por las llamas”, dijo la ciudadana.

No hubo víctimas. Édison Malataxi su esposo tampoco sale del asombro.

El ciudadano agradece a Dios de que sus hijos no se quedaron en el interior de la casa. “El más pequeño decía que estaba cansado y quería quedarse”, dijo Édison Malataxi.

Se observa a los familiares y vecinos de las víctimas, la mañana de ayer, ayudando a sacar las cosas totalmente consumidas por el fuego.
Las gradas de madera que servían para subir a una segunda planta también se quemaron. Dos zapatos “se salvaron”.