¡Paradójicos talentos!

Sí analizamos la vida de célebres personajes vamos a encontrar que no se necesita ser superdotado ni perfecto para hacer algo extraordinario siendo hombres ordinarios, y así contribuir al a la solución de los problemas. Esto se puede evidenciar en un sinnúmero de hombres que por sus grandiosos descubrimientos y contribuciones a la ciencia llegaron a ser los mejores aún teniendo ciertas deficiencias en el ámbito académico y actitudinal.

Es así que, el famoso artista Salvador Dalí, quien a pesar de su magnífica creatividad fue expulsado de la escuela por no demostrar un buen comportamiento. El insuperable científico Albert Einstein, contrariamente a sus magnánimos descubrimientos en la Física, no fue considerado como un estudiante inteligente. El polifacético arquitecto Leonardo Da Vinci, empero de ser un artista excepcional, fue discriminado en varios lugares del mundo. El grandioso cicerón y político Demóstenes, inversamente a su tartamudez, se convirtió en uno de los oradores más relevantes de la historia. El inigualable compositor y director de orquesta Ludwig van Beethoven, quien tenía deficiencia auditiva, compuso las más hermosas melodías para los oídos humanos. Esto nos demuestra que con el conocimiento en la mente, el amor en el corazón y las herramientas en las manos podemos transformar las debilidades en fortalezas, los problemas en oportunidades, y las dificultades en retos para avanzar en el camino al éxito y la prosperidad.