¡Misión cumplida!

kim viveroEn estos días en que el año lectivo 2013-2014 ha llegado a su fin, estudiantes y docentes vivenciamos sentimientos encontrados puesto que uno de los componentes más importantes de la educación formal, formación integral, y proceso enseñanza-aprendizaje que le da una característica especial, un distintivo exclusivo o un plus es la vivencia de los valores en todo momento, el buen ejemplo como don de mando y el cumplir fielmente la misión que se nos ha encomendado a cada uno de nosotros.

Los hilos invisibles de la afectividad que se tejen y entretejen en cada una de las horas de clase entre amigos y compañeros, estudiantes y profesores, autoridades y padres de familia, ciudadanía y gobernantes hacen que lo que se enseñe con sabiduría y aprenda con amor, regale con generosidad y reciba con gratitud, brinde con conocimiento y corrija con exigencia, proponga con respeto y acepte con seguridad, reclame con justicia y confiese con sinceridad, trabaje con responsabilidad y gane con honestidad jamás se olvide en el tiempo ni en el espacio.
Obviamente, en cada jornada de estudio o trabajo, el compartir éxitos y fracasos, fortalezas y debilidades, risas y lágrimas, sueños y pesadillas, aciertos y desaciertos durante 8 horas diarias y 5 días a la semana hacen que nuestros amigos sean considerados como los hermanos que nos da la vida y que nuestros hermanos sean apreciados como los amigos que nos da la sangre.
Se debe resaltar que en la educación y formación no solo de nuestros niños y adolescentes estudiantes como el presente y futuro de la Patria sino también de nuestros jóvenes y adultos universitarios como los profesionales y especialistas que responderán a los retos que demanda una sociedad competitiva y en constante cambio obligan a que los padres de familia en el hogar, los maestros en la institución educativa y las autoridades en la comunidad demos lo mejor de nosotros mismos hasta en el más mínimo detalle para que toda nuestra gestión sea impresa siempre con sello de calidad, y así con autoridad ética y moral podamos decir a los cuatro vientos, orgullosa pero al mismo tiempo humildemente. ¡MISIÓN CUMPLIDA, SEÑORAS Y SEÑORES!

 

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec