¡Ibarra, por siempre Ibarra!

Un aire especial recorre las calles y avenidas de la blanca ciudad de Ibarra, mientras los corazones se expanden conforme late su desarrollo. Ibarra, no solo pertenece a los ibarreños, es la capital señorial de todos los imbabureños que hoy la rendimos homenaje, la saludamos y la deseamos la mejor de las suertes en el futuro próximo, pese a que muchos esfuerzos parece que se hacen para detener su avance.

Ibarra no decae pese a los infortunios, no se frena ante los desatinos, no pierde su aire de condesa pese a los tropiezos. Ibarra se ha sobrepuesto a las malas administraciones, a los terremotos, a los afanes politiqueros equivocados. Ibarra es una dama de corazón amplio que abre sus puertas de par en par para recibir a quienes han llegado hasta su casa. Ibarra no ha hecho distinciones, Ibarra se ha convertido en una ciudad madre, en una luz en medio de ciertas etapas oscuras. Hoy que Ibarra cumple con alborozo 407 años de Fundación española, vaya nuestro saludo fervoroso, que sin lugar a dudas, es el sentir de muchos ciudadanos que desde sus pequeñas o grandes trincheras, ponen su hombro para apoyarla en sus afanes de progreso. “¡Salve Ibarra!, en tu día de gloria, suene un Himno de intensa emoción. Que tu triunfo recoja la historia y te brinde un futuro feliz…”. Por razón y convicción ¡Que viva Ibarra por siempre!