¡Gracias, papá!

Desde 1909, se ha establecido en el calendario que el tercer domingo del mes de junio sea destinado a honrar al ser humano más maravilloso del mundo que orgullosamente lo llamamos “papá,” “papi,” “papacito,” o “padre.”

Palabras que con amor, cariño, ternura y afecto utilizamos a diario para referirnos a aquel hombre que nos dio la vida, que se sacrifica por traer el pan de cada día a la mesa, que se desvela porque todos estén seguros en casa, y que forma a sus hijos con el ejemplo para que se conviertan en mujeres y hombres de bien. Por ello, a un buen padre se le considera como el constructor del nido más tierno del universo llamado hogar, el director de la orquesta más famosa del mundo llamada familia, y el maestro de la mejor escuela de la vida, en la que se adquieren los principios y valores que regirán la conducta de los hijos en todo momento. Más aún, un buen padre es aquel hombre que sin escatimar esfuerzo alguno protege a sus hijos durante la infancia como un ángel guardián, en la adolescencia aconseja como un sabio, en la juventud guía como un centinela, y en la adultez acompaña como un Santo. Un buen padre es aquel hombre que sin ser rico ni tener una fortuna, deja a sus hijos la educación como la herencia más valiosa. Un buen padre es aquel que siendo solo un ser humano tiene la fuerza invencible para proteger a su familia contra todos los peligros. Un buen padre es aquel hombre que aún estando cansado, agotado y enfermo no se rinde jamás ante ningún obstáculo para avanzar en el camino. Un buen padre es aquel hombre que siempre enseña con exigencia y voluntad férrea pero al mismo tiempo corrige con paciencia y amor. Un buen padre es aquel hombre que tiene algo de humano y algo de divino porque a pesar de tener debilidades, limitaciones e imperfecciones como ser humano; sus dones, valores, sentimientos y virtudes lo convierten en un Santo. Entonces, nunca olvidemos de decir a ese hombre maravilloso GRACIAS PAPÁ por hacer de cada uno de nosotros: buenos hijos o hijas, buenos hombres o mujeres, buenos ciudadanos o ciudadanas y buenos profesionales para servir a la sociedad. FELIZ DÍA DEL PADRE.  

Desde 1909, se ha establecido en el calendario que el tercer domingo del mes de junio sea destinado a honrar al ser humano más maravilloso del mundo que orgullosamente lo llamamos “papá,” “papi,” “papacito,” o “padre.” Palabras que con amor, cariño, ternura y afecto utilizamos a diario para referirnos a aquel hombre que nos dio la vida, que se sacrifica por traer el pan de cada día a la mesa, que se desvela porque todos estén seguros en casa, y que forma a sus hijos con el ejemplo para que se conviertan en mujeres y hombres de bien. Por ello, a un buen padre se le considera como el constructor del nido más tierno del universo llamado hogar, el director de la orquesta más famosa del mundo llamada familia, y el maestro de la mejor escuela de la vida, en la que se adquieren los principios y valores que regirán la conducta de los hijos en todo momento. Más aún, un buen padre es aquel hombre que sin escatimar esfuerzo alguno protege a sus hijos durante la infancia como un ángel guardián, en la adolescencia aconseja como un sabio, en la juventud guía como un centinela, y en la adultez acompaña como un Santo. Un buen padre es aquel hombre que sin ser rico ni tener una fortuna, deja a sus hijos la educación como la herencia más valiosa. Un buen padre es aquel que siendo solo un ser humano tiene la fuerza invencible para proteger a su familia contra todos los peligros. Un buen padre es aquel hombre que aún estando cansado, agotado y enfermo no se rinde jamás ante ningún obstáculo para avanzar en el camino. Un buen padre es aquel hombre que siempre enseña con exigencia y voluntad férrea pero al mismo tiempo corrige con paciencia y amor. Un buen padre es aquel hombre que tiene algo de humano y algo de divino porque a pesar de tener debilidades, limitaciones e imperfecciones como ser humano; sus dones, valores, sentimientos y virtudes lo convierten en un Santo. Entonces, nunca olvidemos de decir a ese hombre maravilloso GRACIAS PAPÁ por hacer de cada uno de nosotros: buenos hijos o hijas, buenos hombres o mujeres, buenos ciudadanos o ciudadanas y buenos profesionales para servir a la sociedad. FELIZ DÍA DEL PADRE.  

 Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec