¡Escribamos bien!

galo-mantilla¡Qué problema es escribir bien! En la actualidad, las Redes Sociales han  generado un cambio desastroso y fatal en la utilización de las normas gramaticales, en sus diferentes campos, cuando de escribir se trata.

Esta pésima costumbre, que va calando en la juventud, sobre todo, está destrozando todo aquello que tiene que ver con las normas ortográficas: uso de letras o grafías, uso de los signos de puntuación, uso de los términos adecuados y correctos, aplicación de las normas gramaticales y, por cierto, la expresión más clara y precisa, para concretar los pensamientos e ideas en frases y oraciones gramaticales completas y claras, que lleguen, con el mensaje adecuado, a los lectores. En los mensajes, que se envían por los teléfonos celulares, se cometen una serie de barbaridades ortográficas, a tal punto que parecería que se está creando otro idioma, con sus propias expresiones subliminales, con sus propias grafías, lo cual confunde a quienes no estamos dentro de las generaciones actuales.
Se cambian las letras y las palabras con una extremada libertad y, si todos no estamos en la “onda”, simplemente no entendemos o entendemos a medias estos textos. Esto, por cierto, no deja de ser perjudicial, puesto que cada idioma del mundo tiene sus propias normas y reglas, tanto en su escritura como en su pronunciación, que tienen, como objetivo fundamental, facilitar el entendimiento de los mensajes, cuestión que es primordial para que la comunicación tenga sentido y se logre lo que ésta tiene en su esencia vital: informar, con claridad, para conocer y saber lo que se informa.
No sé qué deba hacerse para corregir esto; pero, algo habrá que hacer. Se me ocurre que, en los establecimientos educativos, deberían los docentes de Lengua y Literatura abordar este tema, con decisión y contundencia, a fin de que sus estudiantes, que son los que más utilizan los celulares, corrijan estos errores y cambien estas costumbres, que se han convertido en una forma desastrosa de comunicación.  Escribir bien y comunicarse, adecuadamente, no es difícil; y, al contrario, si todos lo hiciéramos correctamente, tengo la certeza de que las cosas serían mucho mejores.

 

Galo Mantilla Perugachi
galomantilla@hotmail.com