¡A ordenar las finanzas públicas!

Ecuador y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciaron la instrumentación del acuerdo crediticio llamado Servicio Ampliado del Fondo (SAF), por un total de USD 4.200 millones de dólares que se desembolsarán durante tres años.

El primer tramo por USD 625 millones fue entregado a Ecuador hace pocos días.

El Directorio FMI aprobó la operación con Ecuador sobre la cual dijo en un comunicado: “El acuerdo brinda apoyo a las políticas económicas del gobierno ecuatoriano en los próximos tres años. El plan de las autoridades ecuatorianas tiene por objeto crear una economía más dinámica, sostenible e inclusiva que beneficie a todos los ecuatorianos, y gira en torno a cuatro pilares: promover la competitividad y la creación de empleo; afianzar la sostenibilidad fiscal y los fundamentos institucionales de la dolarización en Ecuador; proteger a los pobres y los más vulnerables; y mejorar la transparencia y apuntalar la lucha contra la corrupción”.

Ecuador se ha comprometido en torno a cuatro objetivos. Uno, disminuir la relación deuda/PIB lo cual implica una reducción de la masa salarial pública. Dos, observar la optimización cuidadosa (¿focalizada?) de los subsidios a los combustibles. Tres, una reformulación de prioridades del gasto de capital y bienes y servicios por parte del Estado (reducción del Estado). Y, cuatro, una reforma fiscal, sobre la cual aún no tenemos detalles.