Ibarreños valoremos la paz y seguridad

Ante los hechos dolorosos de criminalidad en femicidios, violaciones, y más atentados a la persona humana, con criterios eclesiales podemos llamar a una Cultura de la Paz, cambiando nuestras actitudes primarias impulsivas de violencia que atenta al ser humano, criatura creada por Dios a imagen y semejanza con unos derechos humanos llamados a respetar y con la observancia de los Diez Mandamientos, que hoy menospreciamos en nuestra conducta diaria. Nuestra ciudad de Ibarra y país ecuatoriano, debemos alejar toda violencia que atenta a la convivencia social de tranquilidad y seguridad; con una conciencia moral y ética debemos actuar como seres racionales llamados a construir la Civilización del Amor. La paz significa que se une lo que antes estaba en oposición. Se reconoce mutuamente lo que antes se había excluido, lo que antes combatió, hirió, hizo la guerra e incluso quiso destruirse, ahora deplora las víctimas de ambos bandos y el dolor que mutuamente se infligieron. ¿Qué es lo que hace la paz? Aquellos que se colocaron por encima de otros y los consideraron de menor valía o como enemigos, ahora pueden reconocerlos como iguales. Valoran mutuamente los que cada uno tiene de especial, unos y otros toman y reciben. La paz entre ellos amplía sus límites personales, permite la diversidad y lo propio de cada uno y facilita el actuar en conjunto. Esta paz comienza en el alma de uno mismo. Lo que antes habíamos rechazado, marginado y deplorado, ahora puede tomar su lugar…