14-05-2019 | 09:00

Una obra en Caranqui luce abandonada

Una de las preocupaciones de los moradores es que se acercan los ‘Sanjuanes’, y ese sitio no está apto para que se desarrolle esa actividad que se cumple cada año

Ibarra. En un área de 4 500 metros cuadrados se pretende construir el denominado ‘Sanjuanódromo’, o-bra que beneficiaría a los moradores del barrio El Ejido de Caranqui.

Pero según los vecinos, la intervención en este espacio inició en marzo y los trabajos duraron máximo tres semanas. Desde ahí esa zona permanece abandonada.

Aunque aquí se evidencia que la tierra ha sido removida, una infraestructura y los baños también fueron derrocados.

Actividad. Mario Espinosa, presidente del barrio, contó que hubo un acercamiento con el alcalde saliente, Ál-varo Castillo, el 15 de agosto de 2018, donde se hizo una socialización con los habitantes, sin embargo no estuvieron de acuerdo con el nuevo diseño.

Al final llegaron a un acuerdo para que se construya un monumento de una pareja de San Juanes en la entrada principal y no de un chivo, como se tenía planeado al inicio.

Sin embargo, Espinosa añadió que hace una semana se volvieron a reunir con Cas-tillo, para definir. “Nos propuso que continuemos con el proyecto y hablemos con la señora alcaldesa Andrea Sccaco”, dijo.

Indicó también que hace diez días aproximadamente mantuvieron un acercamiento con la alcaldesa electa, que según Espinosa, el presupuesto de la obra no se perdería y se daba continuidad.

Denominación. El nombre de este espacio también generó otro debate, ya que se iba a denominar club cultural deportivo El Ejido de Caranqui. El presupuesto para la ejecución de la obra es de USD 583 939,35 000. Como es tradición en este barrio, el 13, 14 y 15 de julio se realiza el baile de los Sanjuanes y de acuerdo a Daniel Robalino, que también forma parte de la directiva desde febrero de este año se está buscando la forma de que los responsables de la constructora realice un adecentamiento en el terreno.

“Nosotros pensábamos que todo estaba de forma legal para empezar la ejecución de la obra, pero resulta que no ha existido el anticipo correspondiente”, dijo Ro-balino.

Así mismo comentó que en el espacio, donde ahora solo hay tierra removida, había una cancha de aproximadamente 300 metros cuadrados, las diez baterías sanitarias ya no están, una aula que era ocupada por las emprendedoras del barrio tampoco existen y fue demolida.

“Hemos hecho un cálculo con un ingeniero independiente y suma aproximadamente 50 mil dólares las obras que ya fueron destruidas”, aseguró Daniel Robalino.