11-09-2019 | 08:14

Suicidio, segunda causa de muerte en los jóvenes

Los suicidios pueden prevenirse con la ayuda de políticas públicas y, sobre todo, con el apoyo y el interés de las personas cercanas.

Ibarra. Cada suicidio es una tragedia que afecta a las familias, comunidades y países, con efectos duraderos para sus allegados. El suicidio se puede producir a cualquier edad, pues en 2016 fue la segunda causa de defunción de jóvenes en el mundo. En Imbabura al menos el 28 % de personas que sufren de depresión terminan en suicido, según una investigación de la psicoterapeuta Verónica Recalde.

Edades. De acuerdo a las últimas cifras dadas a conocer por la Organización Mundial de la Salud, OMS, más de 800 mil personas se suicidan cada año, lo que representa una muerte cada 40 segundos. El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años. Con esto concuerda Verónica quien explica que en Imbabura los casos van desde los 16 a los 25 años de edad. “Esta fue una investigación universitaria que realice en 2017. Y por mi experiencia diaria sé que las cosas hasta la actualidad no cambia. Es la segunda causa de muerte. La primera es por accidentes”, dice.

Porcentaje. La especialista añade que, en Imbabura, del 100 % de personas que presentan depresión, un 28 % terminan en suicidio. “Hay distintos tipos de depresión: leve, moderada y severa. Todo dependerá de esto y de cómo la persona que lo sufre lo está sobrellevando. Por eso es importante que los padres estén alerta a lo que les pasa a sus hijos y que si ven que algo anda mal con ellos intenten ayudarlos. Yo insisto en que hay que abrir los ojos e informarse. Padres de familia, por favor, las enfermedades mentales son reales, no son un invento de la vida moderna. Busquen ayuda”, dio como mensaje.

Pérdida familiar. La familia Tapia sufrió una pérdida hace cinco años. Steven recuerda que fue su hermano que se sumió en una depresión que lo llevó a acabar con su vida. “No sabemos cuáles eran los problemas que tuvo. Mis padres pensaban que estaba en la ‘edad del burro’ y que ya se la pasaría. Un día llegamos a la casa y el se había colgado de una soga en su cuarto”, dijo aún con evidente dolor.

En ese entonces la familia solo debió afrontar el dolor pero ahora saben que el fantasma de la depresión puede llegar a pegar muy fuerte. “Ojalá le hubiésemos preguntado qué le pasaba para buscar ayuda”, dijo.

Datos alarmantes. La OMS también dio a conocer que pese a que el 79% de los suicidios se registraron en los países de ingresos bajos y medianos, la tasa más elevada correspondió a los países de ingresos altos, en los que, además, se suicidan casi tres veces más hombres que mujeres, frente a los países de ingresos bajos y medianos, en los que la tasa está más igualada.

Además, hay indicios de que por cada persona que se quita la vida otros 20 intentaron lo mismo. “Esto es muchísimo. De todos ellos no sabemos cuántos lo volverán a intentar y finalmente lo lograrán”, dijo Recalde.

Prevención en Ecuador. Ayer, el Pleno de la Asamblea Nacional, trató el proyecto de resolución relacionado con el fortalecimiento de la prevención y atención de los suicidios en el Ecuador. En la iniciativa se solicita al Gobierno Central enfatizar las políticas públicas de prevención y atención de suicidios en territorio ecuatoriano. Además, plantea que la Comisión de Derecho a la Salud trate de forma prioritaria los proyectos y reformas sobre esa temática.