18-05-2019 | 07:00

FUT preocupado por las reformas laborales

La dirigencia del Frente Unitario de Trabajadores, FUT, algunos políticos y ciudadanos rechazan los acuerdos alcanzados en las reformas laborales.

Quito/Ibarra. “El Frente Unitario de Trabajadores, FUT, nunca decidió ni aprobó estar de acuerdo con las reformas que aparecen ahora en los periódicos (nacionales). No podemos retroceder, ir en contra del pueblo ecuatoriano, aprobando las 40 horas como los empleadores quieren”, señaló su dirigente Mesías Tatamuez, dos días después de que el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios aprobara reformas a la legislación laboral.

Reformas. Las tres reformas son: contratación especial para emprendimientos, eliminación del recargo del 35% en contratos eventuales, y distribución de la jornada laboral de 40 horas en distintos días.

Es así como Ecuador podría aplicar una jornada especial de hasta 12 horas diarias de jornada laboral, de manera ocasional. El documento indica que se reformaría el artículo 47 que habla de la jornada laboral y en la frase que dice “sin superar las 8 horas diarias”, ahora será “sin superar las 12 horas diarias”. El cambio se aplicaría en caso de llegar a un acuerdo expreso con el trabajador. En otro cambio, el día laboral también podría ser de menos de 8 horas, pues se establecería que las 40 horas semanales se cumplan hasta en seis días.

Rechazo. “Quieren dividir las 40 horas como ellos quieren en la semana, eso hace rato dijimos ‘no’, porque las 40 horas son de lunes a viernes, y sábado y domingo deben de pagar como dice la ley en 100%. Eso hemos aclarado al ministro de Trabajo, el FUT nunca estuvo dentro de esa propuesta”, aclaró el agremiado.

En contra de los derechos. Para el historiador Juan José Paz y Miño, los empresarios ecuatorianos están por la flexibilidad laboral que implica acabar con una serie de derechos laborales y detalló que desde 2007 plantearon aumentar la jornada, no pagar horas extras, no pegar indemnizaciones, no pagar utilidades, cuestionaron la afiliación patronal.

Jornada debería ser indiscutible. Dijo además que “esto es grave para los trabajadores, particularmente en cuanto a la jornada, otros derechos se pueden discutir, la jornada es un derecho no discutible”.

Explicó que cuando nace el capitalismo se llega a trabajar entre 14 y 20 horas diarias, de tal manera que conquistar una menor jornada era parte de un avance humano y no solo de los trabajadores y añadió que ya en el siglo XIX se tenía una jornada de 10 horas de trabajo diario.

En la historia. “La muerte de los trabajadores el 1 de mayo de 1886 es por la jornada de ocho horas, aprobada recién en 1890 por la II Internacional de trabajadores, desde ahí se formaliza la jornada de máximo ocho horas diarias en todo el mundo”, dijo y prosiguió con la historia de la incorporación de la jornada en nuestro país.

“En Ecuador se adopta la jornada de trabajo de 8 horas en 1916, mediante decreto de Alfredo Baquerizo Moreno. El 15 de noviembre de 1922 fallecen obreros de Guayaquil y desde entonces todas nuestras constituciones han consagrado el principio de respeto a la jornada laboral”.

Desde 1980 se aplica la jornada de 40 horas semanales y de 8 horas diarias, antes se tenía la jornada inglesa de 44 horas que extendía la jornada semanal a los sábados y fue eliminada en 1979 por moción de Carlos Julio Arosemena en el legislativo de esa época.

Otra preocupación. Por otra parte y en el mismo escenario de reformas, al abogado y político ecuatoriano Marco Proaño Maya le preocupa también el planteamiento del presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Paúl Granda, del pago del décimo tercer y décimo cuarto sueldo que no están financiados.

“Eso hay que defender porque significa dar al jubilado un oxígeno económico en una etapa difícil. Que se respete ese mandato legal”, enfatizó.