11-06-2019 | 08:14
(I)

Ratificación de irregularidades en ‘Cascabel’ alerta a Observatorio

Según Contraloría, entre 2013 y 2014, la empresa canadiense a cargo de la concesión inició la fase de exploración avanzada sin cumplir con la ley.

Ibarra. Aunque un informe preliminar de la Contraloría General del Estado ya había revelado algunas irregularidades en el proyecto minero Cascabel, ubicado en las provincias de Imbabura y Carchi, el informe final presentado el 11 de abril y que apenas la semana pasada fue público, ratifica algunos puntos.

Piden la lectura del informe. Para el Observatorio Minero Ambiental y Social del Norte del Ecuador (OMASNE) son de preocupación y espera que “las autoridades locales de la provincia de Imbabura den lectura a este informe y se informen de lo que implica la explotación minera a gran escala en un contexto como el de Ecuador, y más aún de la provincia ahora que es un Geoparque mundial”, dice el observatorio en un comunicado.

Solicitud. Monserratte Vásquez, miembro de OMASNE, dice que en 2018 se solicitó la auditoría a los proyectos más avanzados entre ellos en Imbabura Cascabel y Llurimagua en Intag.

Es por eso que al tener acceso ya a este informe pudieron evidenciar algunas de las irregularidades que preocupan enormemente a observatorios y también grupos de ambientalistas.

Sin autorización. Uno de los aspectos que Vásquez detalla es que se permitió a la empresa minera ENSA continuar sin autorización las actividades de ampliación del área de perforación de las siete plataformas durante el periodo 2013-2014 y la autoridad ambiental no informó al ARCOM para que se suspenda las actividades mineras.

Documentos. De igual forma ENSA solicitó al Subsecretario Regional de minas el cambio de fase de exploración inicial en 2014. “Lo que llama la atención es la inoperancia de las instituciones que se deberían encargar de controlar y regular la actividad minera como es el ARCOM. En el informe se puede ver que permitieron a la empresa pasar a la siguiente fase de exploración (avanzada) sin contar con los certificados de no afectación a aguas superficiales y subterráneas, declaración juramentada de no afectar caminos, infraestructura pública, vestigios culturales”, dice Vásquez.

Consulta previa. La especialista en este tema dice que además el ministro de Recursos Naturales no Renovables no autorizó que se lleve a cabo la Consulta Previa en el área de influencia al proyecto minero Cascabel, lo que ocasionó que las comunidades indígenas, afroecuatorianas y montubias, en el área del proyecto minero no hayan participado con sus criterios.

“Las empresas no han compartido la información completa. Únicamente le cuentan a la comunidad el proceso de exploración inicial pero no les cuentan por qué están ahí. No les cuentan los impactos que traerá en un tiempo posterior sino que solo los impactos de ahorita que obviamente no son tan fuertes”, detalla Vásquez.

Afectaciones. Con esto concuerda el ibarreño Fabián López, maestrante de Manejo de Recursos Naturales. Considera que los habitantes de las zonas explotadas no conocen los riesgos y que las instituciones gubernamentales no velan por esos derechos y por el bienestar de la naturaleza.

“Esto es un tema muy delicado. Solo hablan de lo bonito que será todo, de las supuestas normas con las que se maneja todo pero no hay que negar los efectos, por ejemplo, en el campo geológico se producen cambios topográficos y geomorfológicos debido a la remoción de las capas superficiales del terreno. La inestabilidad de los terrenos al dejar las formaciones rocosas al descubierto, pueden ocasionar el desencadenamiento de fenómenos erosivos”, explica.

Dudan del cumplimiento de la ley. “Nos alarma porque en estas fases iniciales ya se empieza a ver la inoperancia de las instituciones. Si ahorita no han controlado, ¿cómo van a controlar cuando ya exploten y que inicie una fase más fuerte?”, dice Vásquez con referencia a la preocupación.

A favor. Del otro lado están las posiciones a favor. El vicepresidente de la República Otto Sonnenholzner, reiteró que en Ecuador “Donde hay minerales habrá minería”.

Así mismo anunció la corrección y ampliación a la política minera. Explicó que incluirá parámetros más claros en cuanto a la responsabilidad ambiental e inclusión comunitaria y social.

Además, dijo que la minería hasta 2021 debería representar el 4% del PIB en importaciones.