23-08-2019 | 11:30

Organización australiana pone reparos a proyecto “Cascabel”

“De ninguna manera las palabras del pseudo ecologista Sr. Ward, presidente de ENSA, que lleva a cabo el proyecto minero, puede camuflar”.

Ibarra. Diario EL NORTE publicó días atrás una entrevista con el presidente de la empresa ENSA (Sold-Gold) en Ecuador, ingeniero Jason Thomas Ward, quien presidió un acto en el campamento desde donde se genera el proyecto minero Cascabel, mismo que para el denominado “Grupo de Acción de la Selva Tropical” (Rainforest Action Group) hay observaciones.

Cuestionamiento. “Ha llegado la hora de cuestionar el proyecto minero Cascabel en la provincia de Im-babura”, se indica en el documento.

Como representantes de la organización australiana que investiga las acciones de las empresas mineras australianas en Ecuador, apreciamos esta oportunidad para plantear nuestras preocupaciones sobre los impactos ambientales de la minería en la concesión de Cascabel que ENSA y Sol-Gold parecen haber pasado por alto, señaló Anthony Amis del Rainforest Action Group (MRAG).

La concesión de Cascabel forma parte de la cuenca del río Mira, y está rodeada de bosques primarios y secundarios maduros que albergan especies en peligro de extinción, y protejen micro cuencas prístinas, precisó.

Preocupación. Nuestras principales preocupaciones con la minería en Cascabel se concentran en los impactos sobre el ecosistema provocados por la mina en sí y aquellos producto de la infraestructura asociada a la mina, así como los desechos tóxicos generados por las actividades mineras, señala Anthony Amis.

Otra visión. Carlos Zorrilla, ambientalista crítico de la minería en Intag, fue quien compartió el documento de Rainforest Action Group, señalando que “un tema que (Jason) Ward no tocó, es qué hacer con la enorme cantidad de agua freática con el cual se encontrarán al perforar a profundidades de por lo menos 2 kilómetros. ¿Habrán informado a sus inversionistas la cantidad de arsénico con el cual está contaminado el cobre y el oro?”, se preguntó.

Este tema, señaló Zorrilla, es de gran trascendencia internacional, “pues los chinos, donde se funde una buena parte del cobre mundial, lo hizo ilegal al importar concentrados de metales con contenido de más del 0.5% arsénico. El concentrado de oro de una de las minas del Azuay, Fruta del norte, contiene 10% arsénico”.

Afectación. Dado que la concesión de Cascabel es parte de la cuenca del río Mira, que luego atraviesa Colombia, los contaminantes que ponen en riesgo este sistema fluvial podrían causar un incidente internacional. Es probable que la contaminación afecte a los miles de usuarios que viven aguas abajo de la mina, incluyendo municipios que dependen del río para proveer agua potable a sus conciudadanos; agricultores, ganaderos, acuicultores, etc., dijo Amis.