13-10-2018 | 10:30

Las palomas, ¿nocivas o no?

Las palomas fueron consideradas como plagas en algunas ciudades del país. En Ibarra todavía no se piensa en controlar estas aves que causan problemas.

Ibarra. Los parques de Ibarra son los principales espacios donde habitan las palomas.

Sin importar la enfermedad que causan las heces de estas aves, ciudadanos y también turistas les ofrecen alimentos e incluso intentan agarrarlas.

Según un estudio de la Universidad Técnica del Norte, se estima que en Ibarra existan más de 5 mil palomas en los parques, ciertas viviendas y edificios.

En algunas ciudades del país como Quito, Cuenca y Loja ya tomaron acciones sobre el control de estas aves, así lo confirmó Claudio Vaca, responsable de Fauna Urbana del Municipio de Ibarra.

En Quito el Ministerio de Salud Pública declaró a las palomas como plagas, según Vaca, esto se hizo luego de un estudio de laboratorio, que determinó las enfermedades de las palomas.

“Una vez que se declara plaga el Municipio puede hacer un control de vectores sobre las palomas”, dijo Vaca.

Además, señalo que en el centro cultural El Cuartel tienen problemas con estos animales, ya que hay presencia de ácaros.

Vaca indicó que se ha convocado a una reunión con la academia para que a través de las tesis de grado se determine la salud de las palomas “y con esa información remitirla al Ministerios de Salud para que la puedan declarar como plaga”.

Salomón Proaño, médico salubrista, explicó que las heces de las palomas se desintegran y con el viento a veces suelen expandirse, aclaró que estas heces pueden transmitir enfermedades como la salmonelosis, colibacilos, la histoplasmosis y la criptococosis.

Añadió que afecta principalmente a personas inmunodeprimidas, es decir, con bajas defensas. “Deben tener cuidado las personas con VIH y pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles”, agregó.

Experiencia. Margarita Mancero, de la Fundación Bienestar Animal Imbabura (BAI), dijo que si se controla a las palomas en la ciudad, se debería tomar el ejemplo de Colombia, ya que en la plaza Bolívar (Bogotá) reubicaron a las palomas en áreas boscosas de la ciudad y así se les garantizó el hábitat a estas aves y se evitó la matanza.

También mencionó que el organismo de las palomas está adaptado para comer semillas, pero algunas personas no conocen y le dan todo tipo de alimento que podría provocar problemas de salud en ellas.

“La paloma es una de las especies que más se han adaptado a las condiciones de urbanidad de los seres humanos”, dijo Margarita.

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