03-02-2020 | 08:30
(I)

Jubilados aún esperan

Al momento se encuentran a la espera de la respuesta del vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner, a quien enviaron varios documentos.

Ibarra. Han pasado 17 años y hasta el momento lo que un día fue el “Mundo Fantástico”, el predio ubicado en Yahuarcocha que pertenece a los jubilados, cada día se entierra más en la maleza y el olvido. Sin embargo, la lucha no ha parado.

Apoyo. El presidente de la Federación de Jubilados de Imbabura, Aníbal Mora, dio a conocer que cuentan en este momento con el apoyo del director provincial del IESS en Imbabura, Manuel Bolaños, quien ha realizado un documento detallado que fue presentado al Consejo Directivo y en donde se hace la recomendación de que el espacio debe ser rehabilitado.

Quieren lo justo. De igual forma, Mora dio a conocer que hace poco viajó personalmente a Quito para entregar una documentación al vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner. Al momento están a la espera de la contestación. “Nosotros seguimos reclamando porque es un acto de justicia que tenemos en la Ley de la Tercera Edad y en la Constitución. El mismo Presidente del Ecuador ha dicho que somos un grupo prioritario y a quien más van a poner atención entonces esperamos que esto se cumpla”, dijo el representante de la Federación.

Fomento al turismo. El llamado también es para las alcaldías de los diferentes cantones ya que lo que pretenden es contribuir con el turismo de la provincia y empatar este proyecto con el Geoparque Imbabura.

Mora comentó que podrían recibir a las delegaciones de las federaciones de jubilados de las diferentes partes del país. “Por ejemplo, sabemos que el Municipio de Ibarra está en proceso de recuperación de la laguna de Yahuarcocha entonces pedimos que se incluya también a este espacio”, dijo.

Pesar. A mediados de enero el grupo de la Federación Nacional de Docentes Jubilados de las Universidades y Escuelas Politécnicas del Ecuador estuvo en Ibarra y realizaron la vista al Mundo Fantástico. “Ellos dijeron que les dolía en el alma ver el abandono porque se ha tragado la maleza”, enfatizó Mora.

No más mentiras. Por su parte, Galo Pule, secretario de la Federación de Jubilados de Imbabura, dijo que esperan respuestas concretas ya que anteriormente les han mentido. “No podemos seguir así, no queremos mentiras y esperamos acciones”, opinó.

Lo que un día fue. Hasta 2003, en el lugar funcionaban oficinas, existía un teatro con butacas, se podía disfrutar de tres piscinas, había un restaurante con dos comedores, dos salas grandes para eventos y talleres, además de 30 cabañas. “Venían grupos de médicos de otros lugares del país y se quedaban ahí”, comentó Mora en una entrevista previa con respecto a la importancia del lugar.

También existían 28 las cabañas servían para la estadía de los familiares de los jubilados que llegaban de otras ciudades.

Por etapas. El año pasado, los jubilados que pertenecen a esta federación habían dado a conocer la opción de establecer un trabajo por etapas, ya que están conscientes de que se necesitan muchos recursos.

Por lo pronto, lo más urgente en este momento es que les puedan ayudar con la limpieza para evitar más deterioro.