27-08-2019 | 12:00
(E)

Fue buena la respuesta en favor de la Catedral

El techo y tumbado de la iglesia Catedral es un imperativo, pues se trata de un patrimonio de todos los imbabureños. La Jornada del domingo fue buena.

Ibarra. El pasado domingo, en quienes fueron parte de las brigadas de la teletón en favor de la iglesia Catedral de Ibarra, se notaba satisfacción y agradecimiento.

La respuesta ciudadana en la provincia de Imbabura fue importante, tanto es así que con el apoyo de la iglesia Católica alemana y lo que se hizo en las ciudades de Imbabura, la cifra superaría los USD 70 000.

La esperanza era llegar a los USD 100 000, pero se entendería que con el apoyo de la empresa privada en favor de este patrimonio de la ciudad y del Ecuador, se podría lograrlo.

Voluntades. “Fue una jornada maratónica pero que nos dejó con un agradable sabor de boca”, dijo en ENtv, monseñor Iván Onofre, Vicario General de la Diócesis de Ibarra, al manifestar su satisfacción al ver la participación del pueblo imbabureño, “incluso de los no católicos”, dijo, para la reconstrucción del techo de la histórica iglesia Catedral.

El domingo, conforme avanzaban las horas era emotivo sentir la suma de voluntades desde los diferentes cantones, ciudades y parroquias y si bien es cierto, no se llenó la expectativa económica, sí hubo el sentir espiritual demostrado por los imbabureños al considerar que la Catedral es la iglesia madre de los católicos. Lo interesante también fue la participacion de más de 500 voluntarios, en su gran mayoría jóvenes, que cumplieron una tarea importante en la visita casa por casa, en su recolección hecha a los vehículos y aunque, según versiones de los chicos, no todos respondieron positivamente -en algunos casos recibieron agravios- pero lo más importante fue que la respuesta ciudadana se dio en los mejores términos.

Recursos. La idea de monseñor Iván Minda, Administrador Apostólico de Ibarra ha sido el no tocar los recursos que la iglesia Católica tiene para sus diferentes actividades de caracter social como por ejemplo el ancianato “San José”, el comedor “Juan Pablo II” y otras obras de caridad en favor de la gente menesterosa y pobre que acude en busca de ayuda.