29-09-2019 | 10:30

Emotividad en condecoraciones durante Sesión Solemne de Ibarra

El acto contó con la presencia de las principales autoridades del cantón, de los legisladores provinciales de la Asamblea Nacional y de altos funcionarios municipales.

Ibarra. Aunque no se llenó en su totalidad, el Teatro Gran Colombia, fue el escenario donde se realizó la Sesión Solemne, por los 413 años de Fundación de San Miguel de Ibarra.

Dos destacadas personalidades del escenario político y cultural, Marco Proaño Maya y Fernando Báez, en ese orden, fueron condecorados en un galante evento que duró poco más de una hora y que estuvo acompañado de sentidas palabras e importantes anuncios.

Con el preludio del Himno Nacional a cargo de la Banda Municipal comenzó, pasadas las 13:00, el Acto Solemne.

Autoridades. De blanco, como es habitual, la principal autoridad de la ciudad, la alcaldesa Andrea Scacco estuvo acompañada por su vicealcalde, Marco Antonio Hadathy y todos los concejales: Betty Romero, Miriam Salgado, Óscar Caicedo, Tania Chamorro Lucía Posso, y Leonardo Yépez.

Además en primera fila se encontraban los asambleístas por Imbabura: Diego García, Miriam Salgado, Marcelo Simbaña y la parlamentaria andina, Pamela Aguirre.

Para el legislador. La Condecoración Miguel de Ibarra se entregó al doctor Marco Proaño Maya, exvicepresidente de la República y excongresista en seis oportunidades.

En su intervención el abogado y político manifestó que no se siente merecedor de este reconocimiento.

“A mí, el país me dio el deber de luchar por la seguridad social y los derechos de los jubilados, y por la dignidad del adulto mayor. A mi me faltarán los años de mi vida para luchar por esta causa, porque seguirá siendo una lucha”, enfatizó Proaño Maya.

Este galardón se concede según Ordenanza Municipal a “los ciudadanos en funciones o expresidentes de la Asamblea Nacional, asambleístas, presidentes de la Corte Nacional de Justicia, ministros de Estado, diplomáticos, embajadores, exprefectos, exalcades y prelados que en el cumplimiento de sus funciones hayan demostrado interés por el desarrollo de la ciudad”.

Para el Maestro. La Condecoración Cristóbal de Troya se otorgó a la persona de Álvaro Fernando Báez Villa, por su aporte con la música y la cultura por más de 35 años, y que ha trascendido fronteras.

Es merecedor de este galardón la persona o instituciones que hayan sobresalido en el campo de la educación, el trabajo, la artesanía el servicio social y la cultura, durante un tiempo de no menos de 25 años.

El artista agradeció y dedicó su homenaje a los “amigos imbabureños”. “Hoy soy la voz de todas los músicos, bailarines, escritores, escultores, pintores, todos ellos que no conocemos la palabra envidia sino agradecimiento”, dijo Báez.