01-12-2019 | 09:50
(I)

El Obelisco de Ibarra se encuentra descuidado

Los vecinos tienen preocupación por la inseguridad que se puede generar en el lugar a causa de la falta de luminosidad que se puede evidenciar por las noches.

Ibarra. El monumento más emblemático de la ciudad de Ibarra es El Obelisco de la Estación, en cuyos costados están los fundadores de la Villa de San Miguel de Ibarra (28 de Septiembre de 1606) y cuya construcción en homenaje a sus fundadores data de la década de los cincuenta cuando tendría una población de 15 mil habitantes aproximadamente y las construcciones en su mayoría no pasaban de dos plantas.

Esa obra constituía la de mayor altura de la ciudad. Por el año de 1965 se construye el primer edificio de cinco plantas en la esquina de la calle Velasco y Olmedo el recordado Almacén Rosenkranz de don Segundo Obando, que en la parte superior de su edificio tenía una publicidad de un reloj gigante con colores luminosos. Este edificio está a dos cuadras del Obelisco. Con el pasar de los años la Plaza del Obelisco tuvo sus remodelaciones. Una de ellas fue realizado por el exalcalde Marco Almeida. Un amigo, don Miguel Madera, un año se propuso poner una placa recordando a las autoridades el compromiso de tener un puerto en San Lorenzo, placa que para muchos ibarreños pasa por desapercibida, incluso de las mismas autoridades.

En el año de 1996 colaboré con el Municipio siendo alcalde el Ing. Mauricio Larrea y pinté el Obelisco en su totalidad. Ahí pude conocer detalles que el mismo municipio desconocía.

Reposan en los archivos municipales los planos de la construcción y consta la medida de su altura: 28 metros, pero en realidad al pintar como un gesto de colaboración, con los obreros pudimos medir y darnos cuenta que nuestro Obelisco tiene exactamente 21 metros. No existe una explicación por que no se realizó a las medidas establecidas en el diseño original.

El Obelisco oscuro y desaseado. Desde hace unos cuatro meses el Obelisco de Ibarra está en un descuido parcial. En la noche no existe iluminación de la que tenía años atrás, ninguna luminaria del suelo funciona y las externas igual. A eso se suma la suciedad del piso, lleno de ollín negruzco impregnado en la baldosa que no solo con agua puede quedar limpio, sino que se necesita una buena limpieza. Han colocado en remplazo de unas baldosas otro material ladrillo quedando el piso en una ridiculez técnica. Si queremos que nuestra ciudad tenga el atractivo para la venida de turistas y si al monumento principal que está al ingreso de la ciudad no le damos la importancia que se merece, qué podemos esperar del resto de sitios de interés.

La Municipalidad debe tener funcionarios con cariño por la ciudad y estar en permanente observación de detalles que mejoren el ornato de nuestra Capital imbabureña.