03-04-2019 | 22:28

Autismo: el reto del diagnóstico certero y precoz

Hay que desmitificar el autismo e informar a la sociedad de que no es una enfermedad, ni un problema mental, sino un trastorno o un síndrome.

Ibarra. El trastorno del espectro del autismo (TEA) es un trastorno de origen neurobiológico que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en dos áreas principalmente: la comunicación e interacción social y la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

Cifras. Las manifestaciones clínicas del TEA varían mucho entre las personas que lo presentan, así como su funcionamiento intelectual y sus habilidades lingüísticas. Sin embargo, lo principal es lograr una detección temprana. En Ecuador, según el Ministerio de Salud, se estima que 1 581 personas están diagnosticadas con autismo y la Organi-zación Mundial de la Salud dice que 1 de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista.

Detección. Para la psicóloga Verónica Recalde, no existe un número exacto ya que hay grandes vacíos sobre todo en el tema del diagnóstico. “Es muy importante que la persona que puede tener autismo tenga un diagnóstico lo antes posible para una intervención temprana ya que debido a sus características tendrá una manera diferente de comprender el mundo y sentirá extremada dificultad para comunicarse, expresar sus emociones o comprender a las de los demás”, dijo y añadió que por este motivo cuanto antes se trate se podrá tener un mejor pronóstico en su desarrollo dentro de sus características. “Potenciando y mejorando sus habilidades y estrategias para mejorar el comportamiento, la comunicación, entre otras habilidades importantes para su desarrollo en sociedad”.

Cuando se comete un error. La especialista dice que con un diagnóstico erróneo, los niños pequeños pueden llegar a sufrir otros tipos de enfermedades causadas por tratamientos innecesarios, incluyendo en ocasiones el uso de medicación.

Especialistas a nivel mundial insisten que con un correcto diagnóstico y tratamiento, síntomas como la dificultad a la hora de comunicarse, el bloqueo social, o los movimientos rítmicos y repetitivos pueden mejorar de manera considerable en muchos casos.

En el norte del país. Con esto concuerda María Fer-nanda Aya, directora de la Fundación Arupo, quien dice que las pruebas para el diagnóstico se las realiza a partir de los tres años de edad y son pruebas diferentes para conocer dentro de qué rango está.

Precisamente esta fundación es la pionera en el norte del país. Como centro terapéutico integral se aperturó hace seis años y como fundación trabajan desde hace cuatro años, con charlas para padres de familia además de visitas a las instituciones educativas.

Acompañamiento. Tam-bién realizan un acompañamiento total a las familias que reciben este diagnóstico, enseñan la relación que deben tener los padres con sus hijos, una guía para los hermanos de los pacientes, entre otros aspectos que llevan a una atención integral.

Un referente. María Fer-nanda comenta que Arupo es un referente en la zona 1 (Imbabura, Carchi, Esme-raldas y Sucumbíos) en todo lo que se refiere a procesos médico- terapeúticos.

Atienden a 60 niños con diferentes diagnósticos de los cuales aproximadamente el 20 % tienen autismo. Ellos son de todas las partes del país, incluso de Galápagos, Ambato, Guayaquil, entre otros. “Tenemos bastantes recomendaciones, sobre todo desde Quito. Los neurólogos nos están recomendando”, detalló.

Un paso más. Con el objetivo de crecer e innovar para brindar un mejor servicio, la fundación está próxima a estrenar su nueva casa en donde además de nuevas instalaciones para comodidad de sus pacientes, también implementará nuevas terapias y tipos de mediciones que les permitirán lograr sus objetivos.