Ibarra, una ciudad para volver

basilica-ibarraIbarra, la Ciudad Blanca, o la Ciudad a la que siempre se vuelve… ¿Se puede hablar de un eslogan de la capital imbabureña?

Tradición que se fue. Desde la década de los años 60 hasta inicios de 1990, el eslogan fue ‘Ibarra, Ciudad a la que siempre se vuelve’, escrito en un letrero ubicado al ingreso sur de Ibarra, que daba la bienvenida a quienes llegaban a la ciudad.

De regreso a la Ciudad Blanca. Paulina Escobar nació en Ibarra y a los tres años de edad salió de la ciudad para vivir con su familia en Riobamba, de vez en cuando retornaba a Ibarra por vacaciones y siempre le llamó la atención aquel letrero. En septiembre de 1988, nuevamente regresó a Ibarra con su familia, actualmente tiene 34 años y piensa que aquel letrero tenía mucho sentido, porque finalmente, retornó a la Ciudad Blanca, en donde vive ya durante 25 años.

Asociación de emprendedores. Ibarra, acogedora por su clima templado, que para algunos consultados es lo que más atrae, también es la única ciudad del país en la que se concentran las tres etnias culturales: mestiza, afrodescenciente e indígena; es una ciudad a la que regresa la gente con fe en progresar.
Este es el caso de los migrantes que formaron una asociación integrada por 70 personas, que regresaron de España, la mayoría, otros de Londres y Estados Unidos. Mónica Viteri, presidenta de la Asociación de Migrantes Retornados del Extranjero, dijo que debido a la crisis en España, muchos retornaron.
Ella cree que Ibarra sí es la ciudad a la que siempre se vuelve porque “nuestras raíces nos traen acá, queremos estar en nuestra Ibarra que nos vio nacer”, comentó.
Reconoce que pese a ser la capital de provincia, aún no cuenta con el desarrollo de otras ciudades, “pero queremos apoyarnos con proyectos de emprendimiento, que poco a poco vamos a ir desarrollando, queremos que las autoridades seccionales sepan de nuestro regreso y nos puedan dar una mano en lo que es inserción laboral. Cree que Ibarra sí puede ser una ciudad de oportunidades, con emprendimiento y apoyo.

De dónde nació el eslogan de Ibarra

El escritor ibarreño Juan Carlos Morales, explicó que Ibarra, la Ciudad a la que siempre se vuelve fue un eslogan preparado por Abelardo Morán Muñoz, que estuvo al frente de la feria exposición de 1966-1967.
Morán, radiodifusor y exrector del Teodoro Gómez, de la Torre, aportó con este eslogan básicamente con un enfoque turístico.

Turismo. Juan Carlos Morales precisó que el sentido de la Ciudad a la que siempre se vuelve fue turístico, “de decir usted conoce Ibarra, mire las bondades, cuente y regrese”. El letrero de Ibarra, Ciudad a la que siempre se vuelve, se retiró del ingreso sur de la ciudad a inicios en la década de 1990, pero no se va de la mente de los ibarreños.

Emprendedor que progresa

Jimmy Guzmán vivió 12 años en España, forma parte de la Asociación de Migrantes Retornados del Extranjero, dijo que decidió regresar a Ibarra por su clima, paisaje y proyección turística. “Es una ciudad pequeña, pero con mucho calor humano”, recalcó.

con fe en ibarra. Calificó a Ibarra como una “mina que no se ha explotado todavía”.
Jimmy escogió a Ibarra para emprender en su negocio de centro de eventos y comida típica, al que denominó “Como en casa”. Logró su sueño, tras ganar un fondo económico no reembolsable, denominado Cucayo.
Regresó hace tres años de España y dice que ha tenido aceptación, que explota sus ideas, pero sobre todo es optimista y cree en la Ciudad Blanca Ibarra.

Ciudad Blanca, por salud

El eslogan Ciudad Blanca nace de un tema de salubridad, cuando Ibarra estaba afectada por el paludismo.
En la década de 1930 y 1940 llega el médico Jaime Rivadeneira, para combatir la enfermedad.

cuestión de salud. Juan Carlos Morales recordó que para contrarrestar la enfermedad se pintaban de blanco las fachadas de las casas y también se les colocaba cal.
“Fue una cuestión de higiene; no es que aquí vivían los blancos y en otra parte los indígenas”, enfatizó el escritor.
Agregó que la cal se utilizó también para combatir las niguas que proliferaban por la presencia de chancheras.

Historia. Morales agregó que no hay que olvidar que ciudades blancas , además de Ecuador, existen en Arequipa (Perú) y Popayán (Colombia).
“Una versión, desde la literatura, la trae Roberto Morales (+) cuando afirma que fue a partir del texto de Gonzalo Zaldumbide, ese portento que es Égloga Trágica, donde por primera ocasión se señala a la urbe como la Ciudad Blanca”, enfatiza en uno de sus escritos.
“Tenemos una cámara edilicia que está más preocupada en los grafitis de los jóvenes que en hacer cumplir una ordenanza para que las casas al menos del Centro Histórico Republicano sean pintadas de blanco, pero nadie toma en cuenta”, recalcó.
“Ibarra fue fundada no para que vivan los blancos… son esas visiones las que no permiten construir el Ecuador real que es el de las diversidades”, manifestó Morales, en una ciudad en la que hay que aprovechar la riqueza diversa, con afros, indígenas y mestizos.