Ibarra evidenció un desordenado paso a semáforo amarillo

Largas filas de gente frente a bancos, locales comerciales e instituciones públicas fue lo que se evidenció el lunes 1 de junio en las calles de Ibarra con el regreso a una nueva “normalidad”. Muchos ciudadanos se mostraron preocupados por la cantidad de personas y el intenso tráfico, en medio de un intento por recuperar todo el tiempo perdido.

Desde muy temprano

Sonia Andrade, propietaria de un local comercial, comentó que desde las 07:00 se evidenció un movimiento considerable por las calles aledañas a su negocio. “Es como si la gente hubiese estado desesperada por salir y todos aprovecharon este día para hacerlo. Nosotros lo que queremos es empezar a vender porque la situación es crítica”, dijo.

Largas filas
Muy cerca de este local queda una reconocida institución bancaria en donde antes del mediodía la fila era de aproximadamente dos cuadras. “Estamos guardando el distanciamiento pero hay personas que no entienden, pues se apegan bastante o usan las mascarillas por debajo de la nariz”, se quejó Rocío Cachimuel.

Un problema
El tema de las personas que no usan correctamente la mascarilla es bastante común. Ciudadanos o comerciantes informales llevan este implemento de bioseguridad como una especia de accesorio y no para evitar contagios. Durante el recorrido que hizo el equipo de Diario EL NORTE fue muy evidente este problema que genera temor y un peligro latente.

Se necesita más tiempo
Las disposiciones en semáforo amarillo establecen que dentro de un local se trate de cuidar el número de personas que ingresan. Esto genera otro tipo de problemas como es el tiempo de espera que se alarga mucho más. Esto fue lo que le sucedió a Miguel Acosta, un ciudadano ibarreño que llegó a un centro comercial para hacer el pago de su plan de telefonía.

“Estos lugares son sumamente concurridos por lo que hay que sacar un tiempo para hacer los trámites, sin embargo, ahora creo que debemos destinar al menos un medio día para hacerlo. Yo llegué hace ya casi una hora y aún no me han atendido”, dijo.

EL NORTE verificó que en este tipo de casos la demora se generaba por problemas en el sistema y debido a que el equipo de atención era mínimo.

Positivos
Por otro lado, este cambio genera positivismo entre los ciudadanos que se dedican al comercio debido a que ya pueden comercializar sus productos.

“Esperamos que podemos tener buenas ventas porque los meses que estuvimos en casa nos han generado grandes pérdidas. Yo estimo que se necesitará al menos un año para poder recuperarnos de un golpe tan fuerte como el que nos dejó esta pandemia”, agregó Sonia mientras arreglaba su local.