El ‘protector de Ibarra’ necesita del cuidado de las autoridades

Ibarra.- Por más de 20 años, desde su construcción, esta imagen ha sido parte de la geografía urbana y uno de los sitios turísticos representativos del cantón.

Sin embargo, la pandemia afectó sobre manera este complejo construído en la Loma Alto de Reyes que, incluso antes de la emergencia sanitaria, ya tenía inconvenientes.

Deterioro y poco turismo
Si antes de la “cuarentena” la presencia de turistas fue disminuyendo, ahora en esta etapa de reactivación la ausencia es mayor. Así lo evidenció diario EL NORTE en uno de sus recorridos.

Gabriela Chuquín, una de las propietarias de los locales ubicados en el interior del mirador, expresó a este diario su preocupación ante la falta de turistas y el mal estado de una de sus principales atracciones: El Arcángel.

Este lugar tiene la mayor afluencia de visitantes los fines de semana, muchos de ellos provenientes de la Capital quienes al ingresar al espacio físico lo primero que se encuentran es con el monumento, de 22 metros de alto, afectado por el tiempo y el descuido.

El “protector de Ibarra” como lo llama Jacinto Esparza, uno de sus visitantes, tiene la espada rota y el blanco de sus manos y su corona se opacan con el negro y el verde enmohecido de su estructura.

Alternativas
Los comerciantes del Mirador solicitan la apertura de otros locales para que la gente permanezca más tiempo. Incluso pusieron juegos infantiles, aunque esta alternativa no ha sido rentable para su propietario Jefferson Chávez quien espera que los días que restan de feriado su situación mejore.

Una minga
A comienzos de octubre, quienes trabajan en el complejo mantuvieron una reunión con funcionarios de la Municipalidad quienes se comprometieron a promocionar el Mirador del Arcángel, con un video en sus redes sociales.

También desde el pasado jueves 29 de octubre, con una minga general, iniciaron con los trabajos de adecentamiento del complejo que está previsto culmine a mitad de diciembre.

La adecuación del espacio incluye la pintura, áreas verdes, locales comerciales, baterías sanitarias, juegos infantiles, instalaciones eléctricas, entre otras.

Así lo confirmó Cristian Moreno, supervisor de Parque y Jardines del Municipio. Mientras tanto los vecinos no dejan de trabajar y coinciden en que harán su mejor esfuerzo para atender a los clientes. Solamente esperan que las autoridades también pongan de su parte.