Ibarra celebra 407 años de fundación

ibarraLa Villa de San Miguel de Ibarra fue fundada el 28 de Septiembre de 1606 en el valle de Carangue por el Capitán Cristóbal de Troya, mediante el poder concedido por el Presidente de la Real Audiencia de Quito de ese entonces, Don Miguel de Ibarra. Los hechos históricos están sujetos al protagonismo humano y a las necesidades colectivas.

La fundación. El 27 de septiembre de 1606 llega al valle de Carangue el Capitán Cristóbal de Troya y su comitiva real, hospedándose en el convento de los Dominicos. Solicita la comparecencia del Corregidor Don Diego López de Zúñiga del distrito de Otavalo, al que pertenecíamos; le hace conocer de su nombramiento y propósito, posesionándose ante el Notario Don Pedro Carvallo.
Al otro día, 28 de septiembre de 1606, investido de su Autoridad, en medio de una numerosa comitiva de militares, frailes y civiles, recorrieron el extenso terreno del valle circundado por el rio grande (Tahuando) y el menor (Ajaví), verificando el cuadrilátero de nueve cuadras por banda; al fin se detienen en una parte de las estancias de Antonio Cordero y Juana Atahualpa viuda de Gabriel Carvajal (actual sector del parque Pedro Moncayo) donde se habla sembrado un grueso madero, a manera de una horca, símbolo de la autoridad y la justicia. Fundándose la Villa de San Miguel de Ibarra, en nombre del Católico Rey de España Don Felipe III.
Por esta razón la fundación española de la Villa de San Miguel de Ibarra se circunscribe a una serie de acontecimientos que regularmente, no los conocemos y valoramos.

Los límites. Los límites de la ciudad comprendían desde la ciudad de San Juan de Pasto, hasta el puente que los naturales llaman Rumichaca; y por la otra parte, hasta el pueblo de Otavalo, exclusive; y por la otra, hasta la laguna de Cochicaranqui; y por la otra parte, hasta los pueblos de Lita, Quilca y Cahuasqui. No olvidemos que uno de los justificativos para la fundación de la Villa era su estratégica ubicación geográfica, que permitía la unión con el camino principal a los territorios de Nueva Granada (Colombia) y la zona marítima de Panamá, por la vía a San Lorenzo. Anhelo de los ibarreños que todavía no se cumple a cabalidad.

Oposición. Según relata la historia la fundación española de la Villa motivó celo y preocupación de los vecinos de Quito que, dos días después, advirtieron lo que ocurría y la actitud del Corregidor Don Fernando de Castro cuando les expone a los Regidores sobre la creación de la Villa, calificándola de un desmedro para la capital. Por ello, “Acordaron enviar dos diputados a besar las manos del señor Presidente y se le pide haga merced de dar licencia para que la ciudad y cabildo aleguen su derecho “. De igual manera sucede en el Corregimiento de Otavalo, lo que crea un notorio distanciamiento de autoridades y comunidades, limándose con el transcurso del tiempo, bajo nuevos ideales de fraternidad regional. A esta fecha nos acercamos a la celebración del CD aniversario de la Fundación Española de la Villa y nuestro compromiso con la Historia.