Hubo compromisos para la liberación

Otavalo. Los tres uniformados retenidos en la comunidad Caluquí tras el atropellamiento de un joven estudiante la mañana del miércoles recuperaron su libertad. La tarde de ese mismo día, representantes de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Gobierno parroquial y la Gobernación de Imbabura se reunieron en asamblea comunitaria para llegar a acuerdos que garanticen la recuperación del afectado.

Asamblea. Tras varias horas de debate, se firmó un acuerdo en el que las personas que fueron retenidas deberán correr con todos los gastos médicos del atropellado. Los habitantes de Caluquí también exigieron que los servidores de aduanas que viajaban en el patrullero que causó el accidente sean localizados y se hagan responsables de los gastos médicos.

En la asamblea, el representante del Ejército puso a disposición del herido, dos médicos generales y un odontólogo.

Entre los acuerdos de la asamblea, el padre del herido se comprometió a no presentar acciones judiciales o penales en contra de los uniformados siempre que cumplan con los gastos de recuperación de su hijo.

Fabián Cabascango, dirigente de la comunidad aseguró que e la asamblea se exigió también más señalética en la vía E35. “No solo para Caluquí, sino también en comunidades vecinas como Eugenio Espejo de Cajas, Pijal, San Agustín, Pijal Mirador, en donde se producen frecuentemente accidentes”, dijo Cabascango. El dirigente aseguró también que en la comunidad, como parte del trabajo de seguridad, se ha socializado el correcto uso del semáforo al cruzar la vía y que han impuesto una multa económica a quienes crucen esta vía haciendo caso omiso a la señal.