Un hombre que estaría provocando ruidos extraños genera miedo

IBARRA.- Videos en donde se queman cadáveres de gatos, rituales extraños y el último, en donde patea brutalmente a un perro atropellado, viralizaron a un ciudadano, morador del barrio San Juan Calle, que a decir de sus vecinos, es un problema y peligro para todos.

 

La situación es invivible, según comentan, asegurando que el sujeto de nacionalidad belga, padece problemas mentales y consume de forma excesiva sustancias alucinógenas, que no le permiten mantener una armoniosa relación con sus vecinos.

 

Entre la preocupación de los moradores también está la evidente destrucción de la casa en donde habita, que es parte del área patrimonial.

Muchas de las extrañas acciones del ciudadano, las conocieron por medio de su Facebook, en donde transmite en vivo bizarros rituales, que ponen los ‘pelos de punta’ a la ciudadanía.

 

Además aseguran que cuando reclaman los ruidos, escándalos e insultos que prolifera el sujeto, únicamente reciben como respuesta gritos en otros idiomas e incluso les arroja piedras y escupe, en señal de rechazo.

 

La noche del domingo, casi no conciliaron el sueño, ya que después de patear brutalmente a un perro atropellado, les fastidió con el sonido de su tambor en uno de los tejados, desde donde lo ven pasearse hasta desnudo.

 

La mañana de ayer los directivos del barrio se reunieron con la Policía y un delegado del Municipio para buscar una solución, ya que no solo estarían corriendo peligro los vecinos, sino la conviviente del ciudadano, una mujer de nacionalidad argentina que está embarazada, y su hijo que, según manifestaron, es menor de edad. Ambos viven con él y son parte de las extrañas vivencias del sujeto.

 

Una a una fueron relatando las acciones del hombre, que adquirió la vivienda patrimonial hace ocho años y en el sitio instaló una bonita hostal, de la cual solo quedan recuerdos, porque la casa se encuentra destruida.

Los representantes de la Policía y Municipio, coincidieron en que todo los temas: inseguridad, agresiones, maltrato animal y destrucción de la vivienda, deben darse a conocer de manera formal y por escrito, para que exista el seguimiento respectivo y, dependiendo a las competencias, puedan dar el tratamiento adecuado.

 

Decenas de videos y fotos acompañaron a la denuncia de los moradores, quienes buscan una pronta respuesta, ya que señalan, que no pueden dormir en paz por la convivencia con su peculiar vecino.