Años de historia en tres joyas arquitectónicas

Ibarra.- Parte esencial de un paseo por la ‘Ciudad Blanca’ es visitar el Parque de Caranqui, en el sur; allí donde se consiguen los helados de crema acompañados por un caliente pan de leche. En ese sitio y bajo la sombra de un árbol se puede divisar la iglesia del Señor del Amor de Caranqui que originalmente data de principios del siglo XVII, incluso antes de la Fundación de la urbe.

Según el “Estudio de las iglesias de Ibarra, Imbabura-Ecuador”, realizado por Jesús Coronado y Olga Prado (2017), publicado en la revista de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, la construcción de la iglesia de Caranqui data de 1604, dos años antes de la fundación de la ciudad, aunque la edificación actual fue construida en 1940. Registros históricos detallan que esta joya arquitectónica en sus orígenes fue edificada sobre un antiguo templo inca. En su altar mayor reposa una réplica del antiguo Señor del Amor, obra de Gonzalo Montesdeoca.

El Templo Mayor
La Catedral es el centro de la vida eclesial de la diócesis, que abarca toda la provincia de Imbabura y un monumento histórico patrimonial de la República. Así la define el historiador imbabureño Enrique Ayala Mora.

Esta iglesia comenzó su edificación en 1606 y terminó en 1672, tras pasar por un primer proceso de reconstrucción. Estos tres últimos años, su infraestructura fue intervenida nuevamente.

Saliendo al Carchi
En el norte de la ciudad, a una cuadra de la avenida Carchi (antígua salida al norte del país) se levanta la iglesia de Santo Domingo que antes del terremoto de 1868 era una de las más grandes.

Esta iglesia tiene historia independentista pues en ese lugar se refugiaron las tropas de Agustín Agualongo, venidas de Pasto, con intención de frenar la revuelta iniciada por los soldados de Simón Bolívar.