Historia del guardia asesino que es llamado a juicio

asesinatoIBARRA. El  1 de marzo, dos disparos en el pecho terminaron con la vida de Valeria Méndez. Su exconviviente, un guardia de seguridad quiso matarse tras cometer el crimen pasional. No lo logró. Él desde aquella fecha permaneció internado en una clínica de la cual fue dado de alta el lunes, a la vez que la juez encargada del caso lo llamó a juicio.  

 

En carne propia. Era 1 de marzo, época de carnaval, día en el que le cayó el baldazo de agua fría al entonces guardia de seguridad Manuel Antonio E.
Bastaron tres disparos para que su vida diera un giro de 180 grados. Dos disparos en el pecho de la joven la mataron al instante. El tercer disparo, dio en la humanidad de Manuel que intentó fallidamente auto eliminarse.
El guardia de seguridad quedó con severos daños físicos. El pasado lunes fue dado de alta de una clínica de Quito en donde permaneció tras el crimen. Ayer, se notificó que sea trasladado hasta el Centro de Rehabilitación Social de Ibarra en donde aguardará hasta el juicio.
Sobre el procesado pesa la orden de prisión preventiva, por esta razón el tiempo que pasó en la clínica tuvo custodia policial.
Las secuelas dejadas por el disparo le han pasado la factura al procesado. Aquel 1 de marzo, presumiblemente con el arma de dotación de guardia privado de seguridad se disparó en el parietal izquierdo.
Actualmente vive un ‘infierno’. Los daños físicos son varios. Para citar uno, Manuel sufre de daños en los esfínteres, esto significa que no logra controlar cuando hace sus necesidades biológicas.
 Va a juicio. Como si haber quedado discapacitado es poco, tras la alta médica del procesado del centro de salud privado de Quito, deberá comparecer a juicio y ser llevado a la cárcel de Ibarra, para ello los administradores de justicia ya han realizado los trámites correspondientes.