Hidroeléctrica lista en diciembre

p2IBARRA. La construcción de la Central Hidroeléctrica de Manduriacu avanza a pasos agigantados. Este mega-proyecto  permitirá la disminución de la generación térmica e importación de energía desde Colombia.

Mega-proyecto. La central tiene 60 MW de potencia instalada. Generará energía limpia y renovable aprovechando el caudal del río Guayllabamba, mediante dos turbinas Kaplan y una represa de hormigón de 40 metros de altura y 357 metros de longitud.
Víctor Hugo Jácome, gerente de CELEC EP – Unidad de Negocio Enernorte, manifestó que  este proyecto se reducirá la utilización de combustibles derivados del petróleo. La central hidroeléctrica Manduriacu tiene una inversión de 227 millones de dólares aproximadamente. “En marzo 2013 inició el proyecto y su construcción finaliza en diciembre”, indicó.
De abril a julio de 2013, en 120 días construyeron un túnel de 360 metros de longitud para desviar el caudal del río Guayllabamba.
Patricio Marchán, supervisor de la obra civil de represa y casa de máquinas, informó sobre la construcción de este túnel.
“Esto era necesario para la construcción de la represa. Fue necesario mover la montaña para situar el túnel y que el agua vaya directamente al portal de entrada.  Tiene 1200 metros cúbicos de capacidad de movimiento (evacuación del agua)”, indicó.

Grandes beneficios. Esta central podrá operar por 50 años aproximadamente. Luis Ruales, subsecretario de Generación y Transmisión,  destacó los beneficios de la central. “Tenemos estimado una producción media anual de alrededor de 367 MW. Con esa energía podríamos abastecer el 80% de la energía de Imbabura. Este proyecto está ubicado en la cuenca occidental del Guayllabamba. La particularidad de este proyecto es que cuando en los ríos orientales no hay agua, acá puedo tener agua. En Paute está seco en marzo, y acá incrementa el caudal”, destacó.
Con este proyecto -según el subsecretario- el Gobierno buscó no depender de ninguna de las cuencas.
Además destacó el compromiso ambiental del proyecto, “el ambiente se lo respeta”, enfatizó Ruales.
El proyecto va a entrar en ejecución y contará con una tarifa para el beneficio de las comunidades que están en la zona de influencia del proyecto. “Mientras la central hidroeléctrica Manduriacu esté funcionando, va a haber un flujo de recursos para atender a las comunidades dentro de la zona”, finalizó el funcionario.
Compromiso con el ambiente. El Jefe de Gestión Social y Ambiental del proyecto, Jahir Valencia, indicó que el proyecto cumple con las exigencias ambientales vigentes.
“Contamos con un estudio de impacto ambiental aprobado. (…) Estamos desarrollando obras de compensación a las comunidades. El interés es que las comunidades de alrededor de esta central también mejoren sus condiciones de vida. Estamos trabajando  en temas de vialidad, servicios básicos, salud y educación”, sostuvo.