Héroe aún está a la espera de su Cruz de Guerra

militarIBARRA. Pastuso, así le decían sus compañeros de milicia. Carlos Alfredo Bastidas Arciniega tiene 92 años. Es un héroe de la guerra de 1941 en la que combatió cuando tenía 18 años. Inició como soldado el 1 de junio de 1941. Es un héroe pero lamenta ser el único que no recibió la Cruz de Guerra, y no pierde las esperanzas de recibirla algún día.

VALENTÍA

 

Hoy cumple 74 años del enfrentamiento ecuatoriano frente a tropas peruanas en el sector de Panupali (cantón Piñas, El Oro) frontera sur, invadido por peruanos. Como si fuera ayer, Carlos Alfredo recuerda de manera intacta cada detalle de la batalla.

El primer combate inició el 5 de julio, fueron 20 días de bala, dice Carlos Alfredo y afirma que fueron 2 000 los hombres ecuatorianos en el frente de batalla, contra 20 000 del ejército peruano “según el libro que deja mi coronel Francisco Urrutia, jefe del Ejército ecuatoriano, cuando era presidente Carlos Alberto Arroyo del Río, según versiones, casado con una peruana.

Este presidente no aportó con un solo centavo para compra de municiones y de ahí es que la orden que había cuando ya se abrió la guerra era que no disparemos porque Ecuador no tenía municiones para combatir dos días…” Uno de los mártires de la guerra del 41 fue el mayor Galo Molina, cuyo nombre se inmortaliza en el cuartel militar de Tulcán.

El 18 de septiembre de 1941 Carlos Alfredo Bastidas luchó en la emboscada de Panupali. Recuerda que, de milagro, se salvó de morir luego que no fue alcanzado por un proyectil peruano. “Me quedé inmóvil, sí me asusté, no sentí el casco en la cabeza, pero decía si me hubiesen pegado me doliera. No tenía un solo rasguño”. Del lado ecuatoriano murieron tres hombres. Carlos Alfredo manifiesta que la batalla de Panupali la reconocieron las autoridades porque la ganó Ecuador. “Nosotros los derrotamos, los desalojamos de Panupali, por eso es el éxito…” Tras esta batalla, los combatientes del Panupali fueron declarados héroes. Todos los militares recibieron la Cruz de Guerra, excepto Carlos Alfredo y eso es lo que lamenta. Para él es importante este reconocimiento porque lo considera un mérito adquirido con mucho sacrificio. Sus familiares realizaron gestiones ante la Asamblea Nacional, Ministerio de Defensa, Comando Conjunto, pero aún no reciben ninguna respuesta.

“El Ecuador es el único país que no conoce la derrota, porque en el 41 no hubo derrota, hubo repliegue de las tropas ecuatorianas porque ya no tenían municiones”, afirma Carlos Alfredo. La consecuencia de la guerra del 41 fue la firma del tratado de Río de Janeiro, el 29 de enero de 1942, Ecuador perdió gran parte de su territorio, lo que el héroe de guerra califica como traición. Los combatientes de ese entonces solicitaron la baja, indignados.

“Nos indignó que se haya firmado. Obligaron a nuestro canciller Tobar Donoso que firmara el protocolo”. Decepción, así califica lo que sintieron los militares que defendieron a la Patria. Lo que lograron en el campo de batalla, perdieron en los papeles, piensa el héroe Carlos Alfredo Bastidas Arciniega, “ “Hemos combatido por amor a la Patria, no por interés personal”, afirma y dice que espera que se le haga justicia y sueña con la Cruz de Guerra, que significa mucho en su vida.

Sobre su vida…

Nació en San Gabriel, Montúfar el 21 de enero de 1923.  
 Se casó con Segunda María Ortiz Narváez, su novia de toda la vida, a la que conoció desde la infancia, en Sigsipamba, Pimampiro. Tienen ocho hijos, uno de ellos, fallecido.
 Al principio de la guerra tenía miedo, pero el miedo se lo vence y eso lo hacen los valientes, afirma.
 Luego de pedir la baja se dedicó a la vida civil. Laboró en varias instituciones hasta jubilarse en el Cuerpo de Bomberos de Quito, como chofer profesional, en 1984.
 Por ser héroe, recibe la pensión mensual de 354 dólares.
 Cada año, en Panupali se recuerda la batalla de la que se retiraron los peruanos, según Carlos Alfredo Bastidas.
 El Municipio de Montúfar homenajeó a Carlos Alfredo. Le entregaron una placa de reconocimiento por su participación en la guerra. Actualmente reside en Ibarra.