Hay razones sin razones (II)

mariana guzman(CONTINUACIÓN…) Lo que llama la atención, no es tanto el hecho de ser hijas del comandante Chávez, sino de que a pesar que no les asiste ya derecho las “infantas” continúan habitando la casa presidencial, cuando ya se designó constitucionalmente al nuevo gobernante, el que según se recoge de la noticia en mención, vive en la residencia de los vicepresidentes destinada además a hospedar a dignatarios o visitantes ilustres.

Es un claro abuso del poder que por decisión popular le correspondió a su padre, un líder como se apunta precedentemente, comparado en diversas ocasiones con el Libertador Simón Bolívar, su coterráneo, el que según narra la historia nació en cuna noble y de familia adinerada, aguerrido militar e inigualable estratega, que  obtuvo para cinco países la anhelada libertad que nos permitió desligarnos de soberanías extranjeras, instituyendo así  el derecho a la autodeterminación de los pueblos, a pensar y expresar con libertad.
Prócer que murió en extrema pobreza sin dejar descendencia alguna, y si ésta hubiese existido nada hubiese recibido. Triste acontecimiento que tuvo lugar en una propiedad ubicada en Santa Martha-Colombia, que obviamente no le pertenecía, rodeado de pocos y fieles amigos, clara demostración que la gratitud humana o bien es frágil o bien esquiva.
Lo contrario del comandante Hugo Chávez que nació en un humilde hogar donde las necesidades económicas apremiaban, que siguió una carrera militar y llego a ser gobernante de su país, y al fallecer dejó cuantiosa fortuna a sus sucesores y un pueblo que aun le aclama. ¡Cosas del destino!
Tal vez, lo único cierto es que solo la historia juzgará estas vidas, aunque ya lo ha hecho respecto al Libertador a quien lo ha situado como uno de los más grandes e  insignes hombres venezolanos y latinoamericanos, con una proyección universal, aclamado con justicia el Libertador de cinco naciones.