Hasta pronto a Lenín Moreno

Con la ausencia del exvicepresidente del Ecuador Lenín Moreno de la vida política activa, según el mismo lo dijo, termina -ojalá no sea para siempre- una época brillante de accionar político y social en favor de sectores que estaban invisibilizados, hasta antes de su llegada al poder.

Lenín Moreno, deja un ejemplo a los políticos nacionales de cómo hacer, por qué hacer y para quién hacer. Su sencillez, su forma distinta de enfrentar los problemas, su madurez y sobre todo su visión hacen de él un personaje que será recordado por mucho tiempo, pero sobre todo por los niños que sacó de las cárceles, por los beneficiarios de las misiones Manuela Espejo, Gallegos Lara y el programa “Sonríe Ecuador, somos gente amable” que encontraron en el Vicepresidente al adalid de estos sectores que estaban excluidos. Él ha dicho que se dedicará a sus actividades privadas, “apoyando a su esposa en una empresa familiar y promoviendo el humor y la esperanza”, pero cosa curiosa también se fue agradeciendo “el papel crítico que jugaron los medios de comunicación en su labor ejercida desde la Vicepresidencia”. Moreno fue y es todo un personaje, un ejemplo de político y un lujo para el accionar social del gobierno que ya empezó un nuevo reto.