“Hasta ahora no se ha hecho justicia con el caso de mi hija”

Ibarra. Vanessa Ruiz madre de una menor comentó a Diario EL NORTE, hace varios meses atrás, que descubrió el abuso sexual de su hija mientras realizaba su aseo íntimo.

Enseguida dio a conocer el hecho a las autoridades y la Dinapen inició con la investigación. Un examen médico determinó la existencia del delito.

El acusado, el portero del establecimiento particular, ya fue sentenciado en primera instancia a pagar una condena de 9 años y cuatro meses de prisión, pero las secuelas aún están sin embargo el ciudadano se acogió al recurso de casación en la ciudad de Quito, y por el momento sigue en libertad.

Mientras tanto Vanessa Ruiz, madre de la niña víctima del delito, dice que pese a que ya han pasado más de dos años de lo sucedido, hasta ahora no se logra hacer justicia.

La espera continúa. “Yo conversé esta semana con mi abogado y me indicó que mi caso ya está con tres jueces, ellos son Dra. Daniela Camacho, Dr. Miguel Jurado y Dr. Luis Enríquez, ellos estarían conformando el tribunal y de ellos dependen si aceptan el recurso de casación presentado por el sentenciado o no. Yo lo que espero es que se ratifique la sentencia para este sujeto que teniendo estos antecedentes no puede estar libre”, dijo la madre de familia a Diario EL NORTE ayer.

Han sido días muy duros. “Lo que más me indigna es que este sujeto está libre y continúa yendo a un establecimiento educativo y sigue teniendo contacto con niños, con el pretexto de visitar a la esposa que trabaja en la institución. Ya cuanto tiempo ha pasado, ha sido muy duro lo que hemos vivido como familia y lo que mi nena ha sufrido. Ya van a ser dos años y el sospechoso sigue libre, eso es injusto para mi hija, es injuntos para la familia y sobretodo es un riesgo para la sociedad. Lo que más me indigna es que este sujeto está libre y sigue estando en contacto con niños en un establecimiento educativo”, dijo la ciudadana.

Un duro recuerdo. La madre de la familia relató en algún momento lo que tuvo que pasar cuando se enteró de lo sucedido, aquí recogemos lo que dijo en su momento: “Yo me di cuenta de eso un jueves y el viernes fuimos a la escuela cuando mi hija ya había pasado por el examen médico. Yo pienso que ahí mi nena recién entendió que lo que le estaban haciendo estaba mal. El sábado le dio una crisis. Empezó a llorar, gritar, sudaba, le abrazaba, me decía: ‘mamita, tú ya no me quieres’. Yo la tenía marcada porque no sabía qué hacer. Le dije a mi esposo que buscáramos una psicóloga porque no dejaba de llorar.

Fuimos donde una conocida que es psicóloga de un centro infantil.

Ese día tuvo una terapia que no estuvo dirigida a averiguar quién era (el abusador) sino para calmar a la niña. Pero a la psicóloga le empezó a contar.

Le dijo: ‘es el ‘Angelito’ que trabaja en la puerta de la escuela donde sabemos ir con mi amiga. Y nos da caramelos y le gusta jugar al caballito. Y a mi amiga ya no le da golosinas porque ella ya no quiere jugar con él. Él me sigue al baño”, eso habría sido lo que motivó a denunciar al ciudadano.