Habría matado por celos

Una mujer fue procesada ayer por el presunto delito de asesinato. Supuestamente apuñaló a su conviviente. Testigos aseguran que sería la causante del hecho. Agentes de la DINASED, tomaron el procedimiento correspondiente y la aparente responsable recibió 30 días de prisión preventiva.

 

SUCESO. Llamadas realizadas al ECU911 reportaban la presencia de un hombre tendido en la vía de la intersección de las calles Obispo Mosquera y Rocafuerte. Una mujer rubia habría sido quien agredió al joven con una navaja según describieron solicitantes del auxilio. Rosa Ulcuango, representante del Ministerio Público, en base al parte policial levantado por los agentes policiales que conocieron el caso, manifestó durante la diligencia de flagrancia, que alrededor de las 00:16 de ayer una mujer había sido aprehendida por un grupo de personas que aducían que había apuñalado a un sujeto. Las llamadas fueron escuchadas en la audiencia, en las mismas describían una mujer colombiana y rubia. La muchedumbre la golpeó tras haber aparentemente observado el hecho. Malherido Jhorlan Flores, fue llevado al Hospital San Vicente de Paúl (HSVP), pero murió durante el traslado. Agentes de la DINASED realizaron el levantamiento del cuerpo.

¿FUERON LOS CELOS?. Jeisy Granda, madre del fallecido, declaró ante la jueza de turno que hace 9 meses conocía de la relación de su hijo con la procesada. “Los celos de esta mujer eran demasiado, lo celaba con vecinas, con amigas y hasta conmigo, hace ocho días quiso agredirlo porque fue a visitarme y se demoró, él tenía la cara rasguñada y siempre venía agredido por ella, él ya no quería seguir en esa relación pero ella lo acosaba”, relató.

SE DEFENDIÓ. La acusada, Ángela G. sostuvo por su parte que había estado en un billar libando con amigos, y que al tomar el tramo del parque de La Cometa, con dirección a su domicilio, una muchedumbre la atacó, “sin saber por qué”, dijo. “Vi que dos tipos salieron corriendo y luego me culparon a mí pero yo no hice nada”, finalizó.

MUERTE. Cuatro puñaladas acabaron con la vida del joven. Dos de ellas resultaron mortales pues atravesaron uno de sus pulmones y el corazón, según el informe del médico legista. Supuestamente esperó a que el joven cayera malherido y continuó apuñalándolo en el piso. El arma con la que le propinaron las heridas es una navaja automática de acero con mango plástico que ingresó como evidencia en el proceso y que la madre del fallecido aduce le pertenece a la procesada.

TRAGEDIA. Los restos de Jhorlan serán repatriados a Colombia, específicamente a Cali, de donde él y su familia eran oriundos.