Hablemos de la Consulta

Los análisis políticos están a la orden del día en el Ecuador, máxime si este sábado 26 de marzo arranca la campaña. La Consulta Popular convocada para el 7 de mayo iniciaría oficialmente mañana, aunque “informalmente” -si es que se puede utilizar este término- las propuestas que legitimen el Sí o el No empezaron hace rato.

Tanto el gobierno, cuanto los partidos y organizaciones que se colocan en la orilla contraria, han utilizado las herramientas mediáticas para dar a conocer lo bueno o lo malo de la una y la otra alternativa. Con la finalidad de un poco ubicarnos en el andarivel del esclarecimiento, podemos empezar preguntándonos,  cuál es el patrón de pensamiento detrás de la Consulta y es posible que concidamos en que hay una cuestión que no puede pasarse por alto en el análisis político:  la pretensión de democracia directa. Se recurre a los referendos con  una actitud que supone que la mera adscripción de la mayoría de votantes (que no es la mayoría de ecuatorianos) a una tesis, implica per se que la tesis es correcta. Nos preguntemos: eso acaso, ¿no es una falacia?. Hay muchos que creen que sí, que “…la primera falacia que está en juego es que el voto de la mayoría es el que conviene a la democracia”. Lo importante es que en estos momentos expectantes, la población debe seguir debatiendo, hablando, analizando para, con conocimiento de causa, acercarnos a las urnas confiados en que nuestro voto por el Sí o por el No…es en favor del país. Con eso ganamos mucho.