Gustavo Andrade hace referencia a Leonardo Yépez y Mauricio Larrea

“Me indigna lo que se dice tratando de afectarme a mi y a mi familia. ¡Ya basta!”, dijo el exgerente de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, abogado Gustavo Andrade al referirse al pronunciamiento que hiciera en días anteriores el concejal Leonardo Yépez, quien calificó como “un desastre” la administración de Andrade en la EMAPA-I. Vale anotar que Yépez es miembro del directorio de la empresa junto a los concejales Tania Chamorro y Óscar Lomas.

Gustavo Andrade dijo que lamentablemente “todavía existen grupos de poder político que utilizando y malgastando esos dineros a título personal, lo que hacen es invertirlos para tener ganancias ilegítimas”.

Acotó que “el concejal Leonardo Yépez ha tenido una serie de entrevistas pretendiendo deslegitimar mi buen nombre y el de mi familia, pero ya basta, hoy voy a mencionar y no es un invento, sino que son resultados de la Contraloría General del Estado.”

El 22 de febrero del año 2019 se suscribe el contrato modificatorio de rubros por el entonces gerente de EMAPA-I, Mauricio Larrea Andrade con el Consorcio “que se creó de último momento” Agua para Ibarra, cuyo procurador común fue Cristian Arturo Linzan Sabando, refirió Andrade.

Los resultados de la Contraloría se dan a conocer al ingeniero Reinado Diaz, actual gerente de EMAPA-I, en donde se evidencia que “ese contrato fue firmado por Mauricio Larrea, que de paso es el padrino del señor Leonardo Yépez, quien se convierte en su mandadero.”

Mostrando los resultados del estudio de la Contraloría, Gustavo Andrade menciona que “hubo un sobreprecio de USD 123 053,02 porque consideraron rubros con costos mayores a los precios institucionales del GAD municipal de Ibarra, lo que ocasionó que el presupuesto referencial del proceso de régimen especial, valor al cual el Consorcio ‘Agua para Ibarra’ aceptó adherirse con su oferta económica, presente una sobrevaloración en 160 rubros distribuidos en los 5 frentes del proyecto”.

En el informe de Contraloría, citó Andrade, además se habla de que se pagó un anticipo sin contar con garantías para su buen uso. “El gerente de ese entonces, Mauricio Larrea, dispuso el pago del anticipo de USD 300 mil al Consorcio que presentó como garantía una copia de un certificado de depósito emitido por una cooperativa de ahorro y crédito que no tenía autorización para realizar este tipo de operaciones”.

Posteriormente, suscribió el certificado de depósito en calidad de acreedor, aceptando el documento como garantía de los recursos transferidos por parte de la EMAPA-I, sin que se evidencie que el director jurídico asesore al gerente general y observe que la firma del contrato se tramitó sin contar con la garantía para el buen uso del anticipo y también emitió criterio favorable para que se realice el pago, precisó.

La Contraloría señala que se pagó el anticipo en una cuenta que no corresponde al contratista, “imagínense la gravedad de esto, se pagó en una cuenta que no era del Consorcio Agua para Ibarra”, señaló Gustavo Andrade.