Guiados por el Espíritu Santo

mauro aguirreDentro del interior de la Iglesia que es el Pueblo, está animado la fuerza del Espíritu Santo. Lo que es el alma respecto del hombre, eso mismo es el Espíritu Santo respecto al cuerpo de Cristo que es la Iglesia. El encuentro con el señor produce una profunda transformación de quienes no se cierran a Él. El primer impulso que surge de esta transformación es comunicar a los demás la riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro.

No se trata solo de enseñar lo que hemos conocido si no también, como la mujer samaritana de hacer que los demás encuentren personalmente a Jesús: venid a ver (Juan 4,29).
La Iglesia que vive de la presencia permanente y misteriosa de su Señor resucitado, tiene como centro de su misión llevar a todos los hombres al encuentro con Jesucristo. La presencia del resucitado en la Iglesia hace posible nuestro encuentro con Él, gracias a la acción invisible del Espíritu vivificante. Este encuentro se realiza en la fe recibida y vivida en la Iglesia, cuerpo místico de Cristo. Este encuentro, pues, tiene esencialmente una dimensión eclesial y lleva a un compromiso de vida. El ardiente deseo de invitar a los demás a encontrar a aquel a quien nosotros hemos encontrado, está en la raíz de la misión evangelizadora que incumbe a toda la Iglesia.
En nuestra Iglesia particular de Ibarra, se está realizando la Asamblea Diocesana convocada por nuestro obispo Valter Maggi del 3 al 5 de septiembre, en la cual participamos sacerdotes, religiosos y laicos. Será, dice, nuestro pastor el Espíritu Santo, a través del testimonio fiel ante el mismo resucitado quien nos convoca, a fin de que en Él todos tengamos vida.
El horizonte inspirador del programa pastoral hace referencia a la voluntad expresada por nuestra Iglesia particular de renovar en un “camino catecumenal” la conciencia de ser “anuncia actual y vivo testimonio de la presencia de Cristo en el mundo”. Contando con el auxilio de la Virgen María, la Iglesia siempre busca conducir a los hombres y mujeres al  encuentro con Cristo, punto de partida para una auténtica conversión y para una renovada comunión y solidaridad.

 

Padre Mauro Aguirre
ESPECIAL PARA “EL NORTE”