Guerreros se adaptan a nuevas sillas

Ibarra. Hace un mes, gracias al gesto de la estadounidense Madeline Elizabeth Delp, los integrantes del Club Ruedas sin Fronteras recibieron un regalo que esperaron por mucho tiempo: sillas de ruedas nuevas exclusivas para practicar baloncesto. 30 días después, los deportistas disfrutan de este regalo y se adaptan a ellas.

Un nuevo entrenamiento. Como todos los sábados, ayer, en las canchas de baloncesto situadas en la parte sur del parque de La Familia, los deportistas cumplieron con un entrenamiento más, pero, ahora, con sus sillas nuevas.

“Este regalo fue uno de los mejores porque nos podemos desenvolver de mejor manera en el deporte que nos gusta, que es jugar básquet”, mencionó Christian Minda, un joven de 25 años, quien debido a una afectación en su columna utiliza una silla de ruedas.

Sin embargo, trata de disfrutar la vida al máximo. Él labora en su vehículo y los sábados dedica tres horas para entrenar con sus compañeros del equipo.

El entrenador. Arturo Rafael Colmenares es el entrenador que, desde hace un mes, se sumó al club imbabureño para guiarlo con sus entrenamientos.

Él explicó que al inicio fue un poco difícil, pero con las prácticas y ejercicios específicos han logrado que los deportistas se adapten y que cada vez se sientan más cómodos con sus nuevas sillas.

Por el momento, los entrenamientos se realizan únicamente los sábados. Sin embargo, Colmenares espera llegar a un acuerdo con los deportistas para que las prácticas se extiendan a dos días por semana.

Otro de los objetivos del Club Ruedas sin Fronteras y su entrenador es participar en una serie de cuadrangulares.

Por ese motivo, esperan contar con el apoyo de alguna empresa privada, ya que el traslado a otras provincias del país o que equipos de fuera de la provincia viajen acá, implica recursos económicos.