En Guayaquil de Alpachaca, el infocentro se convirtió en salón de clases

Desde hace un año, Anthony Salas, un pequeño de 10 años de edad, camina alrededor de 8 cuadras desde su casa hasta el infocentro situado en el barrio “Central” de la parroquia Guayaquil de Alpachaca, en Ibarra Él es uno de los estudiantes que, a diario, acude hasta este espacio tecnológico para recibir sus clases, ya que no cuenta con todo lo necesario en su hogar.

El estudiante del sexto año de educación básica de la Unidad Educativa 17 de Julio, explicó que, debido a que su madre trabaja, no tiene quien le guíe ni le saque de algunas de sus dudas.

Por ese motivo, acude al infocentro, ya que la encargada de este lugar también se ha convertido en una especie de tutora para él y para la treintena entre niñas y niños que acuden a este lugar con el objetivo de recibir clases, a realizar algún deber o a imprimir alguna tarea.

La emergencia sanitaria producto del Covid-19 les puso un obstáculo, pero no les quitó las ganas de continuar con sus estudios.

“Desde que vengo a estudiar acá he aprendido mucho. La ‘profe’ Ruth (coordinadora del infocentro) nos ayuda con las tareas que nos envían nuestros maestros. Nos ha enseñado muchas cosas de diferentes materias, pero lo mejor es que aprendí a multiplicar de una forma rápida y divertida”, mencionó Anthony, quien sueña en convertirse en futbolista o ser un miembro de la Policía Nacional.

Junto a Maykel Huaquerain Torres, su compañero de estudios, ayer, dieron una muestra de lo que han aprendido durante todo este tiempo. En menos de 10 segundos, demostraron que pueden resolver una operación matemática.

Ruth Valenzuela, quien es la encargada del infocentro situado en una de las parroquias más populares de la capital imbabureña, explicó que, hubo una temporada donde el número de usuarios se incrementó de forma considerable.

Esto debido a que varios estudiantes no cuentan con Internet o algún equipo tecnológico en su hogares. Pero, en el infocentro, sin problemas reciben sus clases virtuales y realizan sus deberes.

“A los niños se les guía y se les ayuda en lo que se puede. En ocasiones, se les facilita esferos, lápices o colores. Siempre es bueno poder ayudar y, más en esta complicada época que aún estamos atravesando, debido a la pandemia. Uno también aprende de ellos”, mencionó Ruth.

Pedro Basantes, docente del sexto año de la Unidad Educativa 17 de Julio, también está satisfecho con el avance que han tenido sus estudiantes que acuden al infocentro. Los educandos, con el apoyo extra, presentan completo su portafolio.