Tulcán. Lo que parecía descabellado, hoy ya es una realidad.

La conformación de un grupo musical conformado por personas no videntes, era el proyecto al que se le apostó desde la Casa de la Juventud de la Prefectura del Carchi.

Sueños. Oscar Acosta, fue el primer integrante, cuenta que cayó en depresión luego de perder la vista, pero en la música encontró la cura.

“Me ha subido la autoestima, ya no estoy encerrado en la casa, es como una terapia para mí. El profesor Bolívar nos tiene mucha paciencia y cada día nos enseña algo nuevo”.

Bolívar Toro, es el instructor del área de música de la Casa de la Juventud y cuando habla del grupo, sus palabras son de alegría y mucho positivismo, señala que cada uno de los integrantes tienen mucho potencial y sobre todo actitud para participar, lo que le garantiza que será posible consolidar un excelente grupo musical con gran proyección.

Palabras. “Como profesional este es un reto que en realidad me ha inspirado, todos tenemos un talento escondido y cada uno de ellos lo están explotando, tienen sus preferencias, tocan algunos instrumentos y cantan, pero lo más importante es que lo hacen con el corazón, eso desde ya los hace triunfadores”.

Marco Sandoval director de la Casa de la Juventud por su parte hizo énfasis en que esta institución es inclusiva desde hace mucho tiempo atrás en las diferentes áreas, donde se ha podido palpar el gran talento y amor por el arte.

“La danza, la música y la pintura son las áreas en las que mayor proceso inclusivo se ha realizado y eso nos llena de orgullo, sin la necesidad de crear espacios especiales, hemos logrado que se olviden las diferencias y se desarrolle en conjunto sus capacidades”.

Mariana Rosero, la voz principal del grupo musical hace la invitación a la ciudadanía para que asistan a los eventos y apoyen esta gran iniciativa que los ha motivado a salir adelante y a dejar de lado el olvido.