Gratitud a Monseñor Voltolini

La Iglesia Ecuatoriana tiene una gran deuda de gratitud para Monseñor Lorenzo Voltolini por su trabajo pastoral tanto como párroco en Latacunga, luego como Obispo Auxiliar de Portoviejo y desde el 6 de agosto del 20017, su Santidad Benedicto XVI lo nombró como Arzobispo de la Arquidiócesis de Portoviejo en remplazo de Monseñor José Mario Ruiz Navas. Su importante trabajo dejado en el departamento de liturgia y santuarios en la Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha servido de mucho al clero, religiosos y fieles laicos con cursos de liturgia, la agenda litúrgica anual, el mantenimiento de la Revista Celebrar y Presbítero; en muchas ocasiones tuve la oportunidad de colaborar muy de cerca y conocí personalmente la sencillez de este valioso pastor de Cristo que con todos sus carismas siempre buscó la comunión y fraternidad tanto con el clero, obispos y fieles. Al conocer de su Santidad el Papa Francisco ha aceptado la renuncia como Arzobispo de Portoviejo por su estado de salud como el mismo lo manifiesta y por ingente trabajo realizado después del terremoto del 2016, manifiesta ha convulsionado el ritmo de mi vida y de toda la Arquidiócesis de Portoviejo. Pienso dice: sea sabio dejar a otro más joven y capaz de administrar una Iglesia local en crisis positiva de crecimiento. En su carta Monseñor Lorenzo Voltolini dice. Agradezco y recuerdo a todos. No huyo del mundo, sino que entro en él desde una dimensión distinta la dimensión contemplativa.