Gracias a la vida

 

Es costumbre relacionar al “año viejo” con las cosas negativas de la vida y augurarnos éxitos exclusivamente para el nuevo año. Esta idea se consume con la quema del muñeco, durante los últimos minutos del 31 de diciembre de cada año.Seguro que este sentimiento no es justo, pues la vida, los años que han pasado, nos han entregado muchas alegrías, éxitos y triunfos. Existe una célebre canción escrita por la mítica chilena Violeta Parra e interpretada acertadamente por la extinta Mercedes Sosa, que se titula “Gracias a la vida”, que es un himno a las cosas buenas de la vida, de las que todos somos de cierto modo copartícipes. La vida nos presenta muchas vicisitudes llenas de alegrías y desventuras, de triunfos y  a veces también de fracasos, son los logros y los impuestos que nos factura la vida. Sin embargo como la canción mencionada, es oportuno hacer una retrospección positiva de la vida. Lejos de lamentarnos por las cosas malas que nos han pasado durante el año que fenece, alegrémonos de las cosas buenas que nos ha entregado la vida. Si somos creyentes, es momento de expresar nuestras gratitudes al Altísimo, a las buenas personas que nos rodean, y cómo no, a la vida. ¿Pero cuáles son esas cosas buenas de la vida que merecen nuestro reconocimiento? La buena salud y la vitalidad del que aún podemos disfrutar. El poder decir a nuestros padres en vida, que los queremos mucho, y que nos perdonen por todas las molestias que hemos causado como hijos. El mirar a un hijo nuestro, cómo aprende a caminar. El poder disfrutar de la sonrisa del ser querido. Aquel reencuentro afectuoso con algún hermano después de varios años. El escapar a veces de la rutina y tomar “al toro por los cuernos”. El poder plantar un árbol y verlo crecer con los años. El poder disfrutar de la lectura de un buen libro. El poder disculparse de nuestros errores, para enmendarlos. El poder regocijarse de la libertad, que es el don más preciado del ser humano. Reconozcámoslo es bastante lo que hemos recibido, feliz año viejo y nuevo, a todos y todas.

 

Raúl Amaguaña Lema.
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