Gobierno vetó el Código Orgánico de Salud y lo deja en suspenso un año

La última reforma al Código Orgánico de Salud (COS) fue rechazada por parte del presidente de la República, Lenín Moreno Garcés y no podrá ser debatida durante un año. Así lo confirmó el titular de la Asamblea Nacional, César Litardo, en sus redes sociales.

El anuncio oficial lo realizó la secretaria Jurídica de la Presidencia, Johana Pesántez a través de una transmisión en vivo de la Secretaría de Comunicación.  “El Presidente de la República acaba de enviar la objeción total del Código Orgánico de Salud”, indicó la funcionaria.

“El proyecto de ley contiene un extenso desarrollo de temas de índole técnico en materia de salud que adolecen de varias imprecisiones que van desde definiciones erróneas o no actualizadas hasta una estructura institucional del sistema nacional de salud poco clara en cuanto a competencia y responsabilidades”, decía parte del contenido justificativo.

La decisión trajo consigo diferentes reacciones, entre ellas la del titular del Legislativo, César Litardo, quien dijo recibir con sorpresa “el rechazo del Ejecutivo al COS aprobado por la Asamblea “una Ley que garantiza la atención urgente y prioritaria de salud a todos los ecuatorianos. El Pleno cumplió con su trabajo. No podremos tratar nuevamente este tema en un año”.

Por su parte Eliécer Quispe, vocero de la Fundación de Pacientes con Enfermedades Raras, indicó que esta noticia es alentadora para su lucha, ya que tendrán el plazo de un año para ser escuchados por la autoridades y socializar la importancia de una adecuada prevención atención y seguimiento de estas enfermedades y que en el COS vetado desde el Ejecutivo no estaba contemplado

De su lado, Wilson Merino, activista en la lucha para pacientes con cáncer, expresó su indignación por esta decisión.

“No entenderé jamás, a un Gobierno que se burla del dolor y la angustia de los pacientes con cáncer. Un gobierno que no es capaz de ponerse en el lugar de esas familias por un segundo no es humano”.

 

La resistencia pacífica y la lucha popular es el camino. https://t.co/leFJZ78vhd

— Wilson Merino (Wi) (@WiMerinoR) September 25, 2020

Aunque el tratamiento del texto comenzó en mayo de 2012 y en 2016 el Consejo de Administración Legislativa lo calificó, una última versión del código fue aprobada el pasado 25 de agosto por la Asamblea Nacional (Parlamento), y aglutina por primera vez más de 40 leyes, decretos y reformas relacionadas con el sistema sanitario en el país.

Tres días después, el presidente de la Asamblea, César Litardo, remitió al Ejecutivo el proyecto sobre el que debía pronunciarse en un plazo de 30 días, de acuerdo con la Constitución.

El titular de Salud recordó en la comparecencia que el compendio fue preparado hace ocho años y que medio año atrás “no conocíamos las implicaciones de la pandemia”, por lo que, abundó, el código “no incluye temas relacionados con esta nueva realidad”.

Zevallos precisó que la propuesta fue analizada en profundidad el último mes y que “integralmente necesita ser objetado”, al revelar que se encontraron más de 400 observaciones en términos de forma y de fondo, “demasiadas inconsistencias y contradicciones”.

Entre algunas detalló duplicidades en el proceso burocrático, que busca disminuir la independencia del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), su excesiva extensión y la falta de aspectos fundamentales como la gestión de la pandemia.

Resaltó que el código era “altamente punitivo” con la incorporación de 172 sanciones y que “requeriría que cada médico entre al consultorio con un abogado”.

Aunque el tratamiento del texto comenzó en mayo de 2012 y en 2016 el Consejo de Administración Legislativa lo calificó, una última versión del código fue aprobada el pasado 25 de agosto por la Asamblea Nacional (Parlamento), y aglutina por primera vez más de 40 leyes, decretos y reformas relacionadas con el sistema sanitario en el país.

Tres días después, el presidente de la Asamblea, César Litardo, remitió al Ejecutivo el proyecto sobre el que debía pronunciarse en un plazo de 30 días, de acuerdo con la Constitución.

El titular de Salud recordó en la comparecencia que el compendio fue preparado hace ocho años y que medio año atrás “no conocíamos las implicaciones de la pandemia”, por lo que, abundó, el código “no incluye temas relacionados con esta nueva realidad”.

Zevallos precisó que la propuesta fue analizada en profundidad el último mes y que “integralmente necesita ser objetado”, al revelar que se encontraron más de 400 observaciones en términos de forma y de fondo, “demasiadas inconsistencias y contradicciones”.

Entre algunas detalló duplicidades en el proceso burocrático, que busca disminuir la independencia del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), su excesiva extensión y la falta de aspectos fundamentales como la gestión de la pandemia.

Resaltó que el código era “altamente punitivo” con la incorporación de 172 sanciones y que “requeriría que cada médico entre al consultorio con un abogado”.

El proyecto rechazado hoy contiene artículos que han suscitado el rechazo en determinados sectores, como el aborto por emergencia obstétrica, la reproducción humana asistida, el uso terapéutico del cannabis, o la asignación de sexo desde la pubertad por nacimientos con indeterminación.

La Iglesia católica y grupos provida solicitaron al Ejecutivo vetar parcialmente el proyecto en relación a estos asuntos, mientras que en el ámbito político mayoritariamente consideraron que no ampliaba los supuestos para el aborto.